
Oviedo acogió nuevamente uno de los eventos más esperados del año. El Teatro Campoamor abrió sus puertas para la 45ª ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias. Este acontecimiento reúne cada año a figuras destacadas de la ciencia, el arte y el deporte. Como de costumbre, la atención de la prensa estuvo centrada en los miembros de la familia real, cuyas apariciones públicas generan especial interés.
Este año, todas las miradas se dirigieron hacia la hija menor del rey, la infanta Sofía. Apostó con firmeza por la moda española al lucir un vestido largo en tono granate. El modelo, llamado «Ambar» de la firma Miphai, causó auténtica sensación. Confeccionado en crepé y forrado, destacaba por su falda asimétrica de vuelo y una llamativa abertura lateral. Un encanto especial al conjunto lo aportaba una capa semitransparente de gasa ligera, que jugaba con la luz y añadía dinamismo al moverse.
Los diseñadores de Miphai cuidaron cada detalle. La capa, a juego con el vestido, contaba con una manga asimétrica y cubría elegantemente el escote cuadrado de tirantes anchos. Esta elección arriesgada, pero acertada, subrayó el creciente sentido del estilo de la infanta. Cabe señalar que el vestido está disponible en la web oficial de la marca por 179,99 euros, un precio relativamente asequible para una integrante de la realeza.
El calzado tampoco pasó desapercibido. La infanta Sofía completó su look con unas bailarinas modelo Barbara de la reconocida firma española Magrit. Estos zapatos planos de piel en tono nude, con tira metalizada en el empeine y un pequeño tacón cuadrado de un centímetro, ya han aparecido antes en su vestuario. Previamente los llevó en la final del Campeonato de Europa Femenino de Fútbol 2025, mostrando su apuesta por la comodidad y el consumo responsable.
Durante todo el evento, la infanta lució varios estilismos. Por la mañana, en las audiencias en el hotel «Reconquista», apareció con un llamativo traje rojo de Sofia Richie para Tommy Hilfiger, en contraste con los conjuntos más discretos de su madre y su hermana, que optaron por tonos grises y azul marino. La noche anterior, durante el concierto, Sofía fue vista con un vestido de Hugo Boss con escote halter y espalda descubierta, lo que también evidencia su disposición a experimentar con la moda.












