
Oviedo volvió a convertirse en el epicentro de la atención nacional al acoger la ceremonia anual de entrega de los premios Princesa de Asturias. En la víspera del evento principal, que tradicionalmente se celebra en el teatro Campoamor, la familia real participó en una serie de actos oficiales. La mañana del viernes, el rey, la reina y sus hijas se reunieron con los galardonados de 2025 en el hotel Reconquista, mostrando así la unidad y continuidad de la monarquía.
En la audiencia matutina, la infanta Sofía sorprendió con un look que rápidamente dio que hablar. La hija menor de los monarcas eligió para la ocasión un llamativo traje pantalón rojo intenso, un color que desde hace tiempo es uno de los favoritos de su madre, la reina Letizia. El conjunto consistía en una americana cruzada con botones dorados y pantalones rectos de caída fluida. Cabe destacar que se trata de un modelo de Tommy Hilfiger perteneciente a una colección cápsula diseñada en colaboración con Sofia Richie. Para completar el look, la infanta optó por unas delicadas bailarinas nude con talón descubierto, reafirmando una vez más su preferencia por el calzado cómodo y plano.
Los críticos de moda y seguidores de la familia real notaron de inmediato el sorprendente parecido de este conjunto con el de su hermana mayor. La princesa Leonor apareció con un traje rojo muy similar durante su primera visita oficial al extranjero en Lisboa en julio de 2024. Entonces, la heredera al trono eligió un conjunto de CH Carolina Herrera, aunque con algunas diferencias: los pantalones de Leonor tenían un ligero corte acampanado y, bajo la chaqueta, llevaba un top blanco minimalista. Por su parte, Sofía optó por lucir la blazer sin nada debajo, lo que aportó un aire audaz y moderno a su look.
Es poco probable que esta elección de moda haya sido casual. Al recrear el icónico estilismo de su hermana, Sofía no solo imita su estilo, sino que envía un mensaje claro de apoyo fraternal y unidad familiar. Esto demuestra que la nueva generación de la monarquía española avanza en la misma dirección. Además, el hecho de elegir un traje de pantalón en lugar de un vestido tradicional refuerza la imagen de mujeres jóvenes modernas y seguras de sí mismas, preparadas para asumir sus futuras responsabilidades.
El look de la infanta se completó con su peinado habitual: melena suelta con ligeras ondas y raya al medio. Sin embargo, en el maquillaje destacó un nuevo detalle: los maquilladores acentuaron los labios con un tono nude más intenso de lo habitual, haciendo que los rasgos de Sofía resultaran aún más atractivos. Sin duda, esta aparición supuso un nuevo paso en la construcción de su propio estilo público, estrechamente vinculado a la imagen de toda la familia real.












