
Madrid volvió a convertirse en el centro de la celebración nacional. El 12 de octubre, la capital de España acogió el desfile militar con motivo del Día de la Hispanidad. La atención del público y la prensa estuvo centrada en la familia real, que acudió al evento. El rey Felipe VI y la reina Letizia, junto a sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, saludaron a los presentes. Mientras la heredera al trono lucía uniforme militar y su madre optó por un llamativo vestido de tono esmeralda, entre los invitados destacó otra figura cuyo estilo tampoco pasó desapercibido.
Se trata de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Eligió un intenso azul real que resaltaba su aspecto. La política apareció con un elegante vestido de punto de manga larga, una elección acertada considerando el fresco clima de octubre en la capital, donde los termómetros marcaban cerca de 18 grados. El detalle principal de su atuendo fue el escote Bardot, que dejaba los hombros al descubierto, una tendencia que se mantiene desde hace varias temporadas. El diseño estructurado con drapeado y nudo en la cintura estilizó su silueta, aportando sofisticación.
Detrás de este look está la firma española Victoria. Esta marca, fundada en 2015 en Sevilla, es obra de la reconocida diseñadora Vicky Martín Berrocal. Su talento y el aire andaluz se reflejan en cada una de sus creaciones. La firma, que forma parte del grupo Scalpers, se especializa en trajes para ocasiones especiales, bodas y eventos de noche, y desde hace tiempo ha conquistado a las españolas que buscan elegancia con toques de tendencia. Elegir un vestido de esta marca se ha convertido en un gesto de apoyo a la producción nacional.
El precio del vestido, llamado Rigel, es de 125 euros, lo que lo hace accesible para el público en general. Ayuso completó su look con unos clásicos zapatos de salón en tono nude y discretos pendientes de botón. Curiosamente, la propia Vicky Martín Berrocal apareció recientemente en público con un diseño de escote similar, lo que confirma la vigencia de este corte. Así, la aparición de la presidenta de Madrid en la fiesta nacional no fue solo un acto protocolario, sino una declaración de estilo cuidadosamente elegida que seguirá dando que hablar en la prensa y en las redes sociales.












