
Madrid volvió a convertirse en el epicentro de las celebraciones nacionales. El 12 de octubre, Día de la Fiesta Nacional, la capital acogió el tradicional desfile militar y el homenaje a la bandera. Los Reyes, Felipe VI y Letizia, presidieron los actos oficiales. Este año, a ellos y a la Princesa Leonor, se unió por primera vez la infanta Sofía en la posterior recepción en el Palacio Real, lo que aportó un ambiente especialmente familiar al evento. Como suele suceder, el atuendo de la reina acaparó gran parte de la atención del público y de los críticos de moda, esta vez apostando por un intenso tono verde.
Para la principal fiesta nacional de 2025, Su Majestad eligió un vestido de un verde esmeralda profundo. Este tono ya había formado parte de su vestuario para el Día de la Fiesta Nacional en 2014 y 2022, pero nunca antes había sido tan llamativo y audaz. El nuevo vestido, confeccionado en un tejido texturizado con efecto tweed y detalles en negro, destacaba por su corte sobrio: escote redondo, mangas tres cuartos, cintura suavemente marcada y falda midi acampanada. El conjunto se completaba armoniosamente con unos pendientes de esmeralda de la marca española Tous, un regalo conmemorativo que la firma joyera le entregó a la reina por su cincuenta cumpleaños en 2022.
Como acentos, la reina eligió accesorios en negro que contrastaban elegantemente con el tono principal del conjunto. Un cinturón fino realzaba delicadamente la silueta, y el calzado fueron los ya conocidos zapatos destalonados de tacón bajo de Massimo Dutti. El look se completaba con un bolso negro de cuero Victoria Insignia de Carolina Herrera y el inseparable anillo de Coreterno. Cada elemento fue cuidadosamente seleccionado, creando una imagen armoniosa y elegante.
La trayectoria de la reina Letizia en la elección de sus atuendos para este día emblemático es una verdadera historia de evolución estilística. Desde su primera aparición en la celebración en 2004, aún como Princesa de Asturias, su estilo ha experimentado notables cambios. Poco a poco, fue dejando de lado las creaciones de su diseñador de confianza durante años, Felipe Varela, abriendo su guardarropa a nuevos nombres y marcas. Las siluetas clásicas dieron paso a propuestas más modernas y actuales, reflejando las últimas tendencias en moda de invitadas.
Basta recordar el lluvioso día de 2024, cuando, en lugar de su clásico abrigo, apareció con una llamativa gabardina larga de la colaboración entre Hugo Boss y una reconocida influencer. Debajo llevaba un vestido escarlata de Poète, que combinó con zapatos a juego y un bolso prestado por su hija mayor. O aquella salida muy comentada en 2016, cuando su vestido blanco con bordados negros de Varela resultó sorprendentemente parecido a un modelo de Oscar de la Renta. Pero fue en 2021 cuando realmente rompió esquemas: Letizia rompió la tradición de años al elegir un vestido de María Barragán en lugar de Varela. Cada una de sus apariciones no es solo una elección de vestuario, sino una declaración cuidadosamente pensada que el público espera con ansias cada año.












