
La solemne ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias, que se celebra cada año en el teatro Campoamor de Oviedo, volvió a reunir a lo más destacado de la sociedad española. Este evento siempre acapara gran atención no solo por su alto prestigio, sino también por la presencia de la familia real. En 2025, todas las miradas estuvieron puestas en la reina Letizia, cuya aparición se convirtió en uno de los momentos más comentados de la velada.
Para esta cita emblemática, Su Majestad eligió un conjunto que combinaba a la perfección la elegancia discreta con las tendencias de la moda actual. Lució un vestido de la diseñadora española Sybilla, reconocida por su estilo refinado. El vestido, confeccionado en crepé de seda y con corsé interior, realzaba su silueta y destacaba su esbeltez. El largo midi aportaba un toque clásico, mientras que el elemento principal era una ligera capa de voile de seda con mangas cortas. Este detalle creaba un efecto intrigante de transparencia en la zona del escote y los hombros, añadiendo sensualidad al conjunto sin sobrepasar los límites del protocolo.
El look no estaría completo sin los accesorios cuidadosamente seleccionados. La reina complementó su atuendo con unos lujosos pendientes de De Grisogono, que forman parte de su colección de joyas desde 2006. Estas piezas en forma de gota, engastadas con 432 diamantes negros y dos diamantes blancos talla navette, se han visto en ella en varias ocasiones en esta misma ceremonia, convirtiéndose ya en una tradición. Llevaba en el dedo un anillo de Coreterno y sostenía en las manos un clutch minimalista de cuero negro, también diseñado por Sybilla. El conjunto se completó con unos elegantes slingbacks a juego, con un tacón bajo y cómodo.
El peinado y el maquillaje también fueron impecables. El cabello de la reina estaba recogido en una coleta alta y tirante, con un ligero volumen en la parte superior, lo que creaba un efecto visual lifting y despejaba el rostro. Esta elección permitió resaltar sus rasgos expresivos y, por supuesto, los espectaculares pendientes. En conjunto, el resultado fue un look muy armonioso, moderno y con una sofisticación digna de la realeza.
Cabe destacar que el negro es el color favorito de la reina Letizia para la entrega de los Premios Princesa de Asturias. En años anteriores ha lucido prendas en esta tonalidad de marcas como Delpozo, The 2nd Skin Co., Carolina Herrera y su favorito de siempre, Felipe Varela. Cada vez logra reinterpretar el estilo clásico de manera innovadora, reafirmando su estatus como una de las royals más elegantes de Europa. La elección de 2025 volvió a evidenciar su impecable gusto y su habilidad para equilibrar el estricto dress code real con las tendencias de la moda actual.












