
España: Perspectivas sobre la evolución del mercado
Los analistas de Bank of America han revisado las previsiones sobre la evolución del mercado inmobiliario en España. Según sus estimaciones, en 2026 el ritmo de encarecimiento de la vivienda empezará a desacelerarse. Esto se debe a que la población tiene opciones limitadas para comprar propiedades tras un prolongado periodo de subida de precios. En los próximos meses, según los expertos, los precios seguirán aumentando, favorecidos por la bajada de los tipos de interés. Sin embargo, a medida que los inmuebles se encarecen, la capacidad adquisitiva de los ciudadanos disminuye, lo que a largo plazo provocará una menor demanda y, en consecuencia, una ralentización en el crecimiento de los precios.
Factores que influyen en la oferta y la demanda
En 2024, la economía española registra un crecimiento del 3,2%. La tasa de desempleo ha alcanzado su nivel más bajo desde 2008, situándose en un 10,6%. Los salarios medios han aumentado casi un 4%. El flujo migratorio y la actividad de compradores extranjeros —que adquieren alrededor del 15% de los inmuebles— aportan un impulso adicional a la demanda. Sin embargo, el volumen de nueva construcción sigue siendo bajo: se edifican unas 87.000 viviendas al año, una cifra muy inferior a la registrada antes de la crisis financiera global. Entre las causas se citan la falta de mano de obra, la escasez de terrenos disponibles y el aumento de los costes de construcción.
Déficit de vivienda y respuesta de las autoridades
Según las estimaciones del Banco de España, en el país faltan alrededor de 700.000 viviendas. Bank of America señala que el ritmo actual de construcción no permite reducir este déficit; por el contrario, podría aumentar. El acceso a la vivienda se convierte en un asunto cada vez más urgente, como subrayan también representantes del Banco de España. Sin embargo, hasta el momento, el gobierno no ha presentado soluciones concretas ni programas orientados a resolver la situación.












