
La derrota del Arsenal ante el Southampton en los cuartos de final de la FA Cup encendió las alarmas entre aficionados y directiva. El equipo, considerado hasta hace poco uno de los más sólidos de Inglaterra, perdió dos partidos seguidos por primera vez en la temporada. No se trata solo de cifras: es una señal de pérdida de confianza y fallos en líneas clave, una situación que puede acarrear graves consecuencias en la lucha por los títulos.
La eliminación de la Carabao Cup tras enfrentarse al Manchester City dejó al Arsenal sin su mejor oportunidad de romper una sequía de títulos que ya supera los 2 000 días. Para el club londinense, esto es doblemente doloroso, ya que ningún otro miembro del Big Six ha esperado tanto por un trofeo. Tras la pausa internacional, el equipo no logró recomponerse y cayó ante el Southampton, pese a haber tenido ocasiones para ponerse por delante. El gol encajado a cinco minutos del final anuló todos los esfuerzos previos.
Problemas en defensa
La defensa, que en la primera parte de la temporada lucía sólida, ahora muestra debilidades. En 23 partidos disputados en 2026, el Arsenal ha encajado 21 goles, mientras que antes de Año Nuevo esta cifra era de solo 13. Ocho partidos consecutivos sin recibir gol dieron paso a una racha de errores, y los rivales cada vez encuentran más fácil explotar las debilidades defensivas. La ausencia simultánea de varios jugadores clave —Raya, Timber, Saliba, Hincapié, Zubimendi, Rice y Saka— no puede considerarse excusa, ya que el Arsenal cuenta con la profundidad suficiente en su plantilla para superar las bajas.
El entrenador principal, Mikel Arteta, no ocultó su decepción tras el partido y señaló que el equipo tuvo el control total del juego pero no supo aprovechar sus oportunidades. Según sus palabras, la responsabilidad del resultado recae sobre él y está dispuesto a defender a sus jugadores en cualquier situación. Sin embargo, es evidente que, sin cambios en la eficacia de cara al gol y en la defensa, el club corre el riesgo de perder sus opciones de éxito en lo que queda de temporada.
Calendario y presión
Al Arsenal le espera una etapa complicada: ya el martes visitará Lisboa para enfrentarse al Sporting en los cuartos de final de la Liga de Campeones. La temporada pasada, los londinenses golearon a los portugueses en la fase de grupos, pero un año antes fue precisamente el Sporting quien los eliminó de la Europa League. Entre estos encuentros, el Arsenal recibirá al Bournemouth, que el año pasado ya ganó en el Emirates y ahora suma 11 jornadas invicto, aunque con varias igualadas. Después toca visitar el Etihad Stadium, donde enfrentarse al Manchester City podría resultar determinante para el desenlace de la liga.
La situación recuerda a la crisis por la que pasó recientemente el Sevilla: el club estuvo al borde del desastre tras una serie de malos resultados y la presión de los aficionados y la directiva. Más detalles sobre cómo estas situaciones pueden afectar a un equipo se pueden consultar en el reportaje sobre la crisis interna en el Sevilla. Para el Arsenal, lo fundamental ahora es evitar que ese escenario se repita y recuperar la confianza en sí mismo.
Reacción y expectativas
Dentro del club se mantiene el respeto por la FA Cup — el Arsenal ha ganado este torneo en 14 ocasiones, la última vez en 2020 bajo la dirección de Mikel Arteta. Sin embargo, la actual mala racha exige una reacción inmediata. El cuerpo técnico se ve obligado a buscar nuevas soluciones para devolverle al equipo la fiabilidad y eficacia de antes. Se avecina el periodo más exigente de la temporada y solo de los jugadores y del entrenador dependerá si logran superar la crisis.
En la historia del Arsenal ha habido momentos difíciles, pero la situación actual se diferencia porque el equipo llega a los partidos decisivos sin la confianza habitual. La afición espera cambios y la directiva sigue de cerca cada decisión del cuerpo técnico. En las próximas semanas se sabrá si el club consigue retomar el camino de la victoria o si la temporada quedará finalmente perdida.
Mikel Arteta es un técnico español que dirige al Arsenal desde 2019. Durante su etapa en Londres ya ha ganado la FA Cup y la Community Shield, y ha logrado que el equipo compita por el título en la Premier League. Su método se caracteriza por la atención al detalle y la capacidad de motivar a los jugadores, aunque la crisis actual supone una dura prueba para el entrenador. En el pasado, Arteta jugó en Everton y Arsenal, y tras retirarse trabajó en el staff del Manchester City. Ahora su objetivo es devolverle al equipo la estabilidad y la confianza en sí mismo.











