
Volatilidad en el mercado de divisas: ¿qué ocurre en diciembre? Diciembre suele traer mayor actividad a los mercados financieros de Rusia. En este periodo se intensifica la dinámica de los tipos de cambio, impulsada por el aumento estacional del consumo y los cambios en la política presupuestaria. El sistema económico del país, adaptado a las nuevas condiciones tras los acontecimientos de 2022, muestra resiliencia a pesar de los desafíos externos. El mercado interno y las relaciones con socios internacionales se han convertido en factores clave para mantener la estabilidad. Las exportaciones se mantienen en niveles altos, incluso en un contexto de déficit presupuestario moderado. Esto permite preservar el equilibrio entre la oferta y la demanda de divisas.
Inflación y política del Banco Central: impacto en el rublo
Ante la llegada de las fiestas, Rusia registra un repunte de la inflación. La causa principal es el aumento del gasto de la población y los tradicionales pagos de primas en el sector público. Como respuesta, el Banco de Rusia decidió no continuar con la flexibilización de la política monetaria, manteniendo la tasa de referencia en el 16,5%.
Los economistas prevén que en 2026 la tasa podría descender gradualmente hasta el 13-15%, siempre que el crecimiento del PIB se mantenga en el rango del 0,5-1%. Esta estrategia cautelosa del regulador ayuda a proteger al rublo de fuertes oscilaciones y hace que las inversiones en la moneda nacional resulten atractivas para los inversores.
Entre los factores de apoyo se encuentran la venta obligatoria de divisas por parte de los exportadores y las acciones activas del Banco Central en el mercado. Sin embargo, el rublo afronta presiones derivadas de la necesidad de importar bienes críticos y de las restricciones a la repatriación de beneficios por parte de empresas extranjeras.
Dólar, yuan y rublo: previsiones y factores clave
Según los especialistas, tras el pico de otoño el dólar se mantendrá en un rango de 79-83 rublos. La situación del rublo dependerá del equilibrio entre el apoyo de los altos tipos y las intervenciones, y la necesidad de financiar las importaciones.
La dependencia de las importaciones sigue siendo un riesgo para la moneda nacional. A pesar de los avances en la sustitución de importaciones, ciertos sectores requieren importantes gastos en divisas que se cubren con fondos del Fondo Nacional de Bienestar. Además, la limitada repatriación de beneficios de empresas extranjeras incrementa la salida de capital.
El Banco Central sigue reaccionando con rapidez a los cambios de la situación, amortiguando posibles saltos en el tipo de cambio. No obstante, una reducción de los ingresos por exportación, la caída de los precios del petróleo o el aumento del gasto público a finales de año pueden aumentar la presión sobre el rublo y encarecer el dólar.
El yuan se fortalece: el papel de China en los pagos
El yuan ocupa un lugar especial en las transacciones entre Rusia y China. Esta moneda se ha convertido en la principal para las operaciones internacionales entre ambos países. Su cotización depende no solo del balance comercial, sino también de la política del Banco Popular de China, que controla estrictamente la dinámica de la moneda nacional.
El superávit comercial con China mantiene la demanda de yuanes entre las empresas rusas. La posibilidad de usar tarjetas bancarias de ambos países para realizar pagos favorece el desarrollo de los lazos económicos. Se espera que, hasta finales de año, el tipo de cambio del yuan se mantenga estable, sin superar los 12-13 rublos, mientras el interés por esta moneda continúe creciendo.
En general, los expertos consideran que el mercado cambiario ruso mantendrá un equilibrio relativo hasta finales de 2025. Los principales riesgos están asociados a shocks externos y a cambios en la estructura de exportaciones e importaciones. La atención de los participantes del mercado estará centrada en las decisiones del regulador y en la evolución de los precios mundiales de las materias primas.












