
En España ha aumentado notablemente el número de mujeres interesadas en incorporarse al sector tecnológico, aunque el mercado laboral aún no refleja plenamente estos cambios. Esto supone una oportunidad perdida y un freno para el desarrollo de las profesiones digitales en la economía nacional. Aunque las mujeres participan activamente en programas formativos, su presencia en las especialidades técnicas sigue siendo baja, lo que repercute en la estructura del empleo y en las perspectivas de crecimiento del sector.
Nuevas caras en la tecnología
En los últimos años, Barcelona y otras ciudades del país han experimentado un aumento de mujeres que eligen formarse en escuelas y academias tecnológicas. Un ejemplo es IT Academy, donde la edad media de los estudiantes ronda los 36 años y cada vez son más las mujeres que deciden reinventarse profesionalmente. Muchas de ellas se volcaron en el sector tras la pandemia, cuando los sectores tradicionales de empleo se vieron amenazados. Según El País, en el reciente evento Talent Arena, celebrado en paralelo al Mobile World Congress, la participación femenina entre asistentes y ponentes alcanzó el 40%. Es un dato récord para este tipo de encuentros en España.
Sin embargo, a pesar de estos avances en la educación, las empresas todavía no se apresuran a contratar mujeres para puestos técnicos. Según el Ministerio de Transformación Digital, únicamente el 19% de los desarrolladores de software en el país son mujeres. En Barcelona la cifra mejora ligeramente: ellas representan un tercio en profesiones vinculadas a la tecnología digital, pero en programación su presencia continúa siendo escasa.
Dónde se hacen visibles las mujeres
Las mujeres suelen elegir áreas relacionadas con marketing, diseño UX/UI y tecnologías sostenibles. En estos campos, su representación alcanza el 54%, 44% y 42% respectivamente. Sin embargo, en los núcleos de profesiones técnicas como desarrollo de software y ciberseguridad, la brecha sigue siendo considerable. Los responsables de programas educativos señalan que las barreras a menudo están relacionadas no tanto con habilidades reales, sino con la percepción de la profesión y las dudas internas. Muchas mujeres creen que las especialidades técnicas son demasiado complejas, aunque el interés por ellas crece año tras año.
Las empresas empiezan a reconocer el valor de la diversidad en los equipos y cada vez buscan más mujeres para trabajar en IT. Algunos empleadores se dirigen directamente a participantes de eventos tecnológicos para invitarlas a entrevistas. Además, los clientes exigen con más frecuencia que en los proyectos participen especialistas de diferentes géneros, considerando que esto es una ventaja para resolver tareas complejas.
Mitos y cambios
Expertos destacan que las tecnologías actuales, incluido la inteligencia artificial, permiten iniciar una carrera en IT sin profundos conocimientos técnicos. Esto reduce la barrera de entrada y hace que la profesión sea más accesible para mujeres que antes no consideraban esta posibilidad. Centros educativos señalan que crece el interés de las mujeres por ciberseguridad y análisis de datos, y que los antiguos estereotipos van perdiendo fuerza paulatinamente.
Sin embargo, el camino hacia la igualdad en el sector tecnológico aún es largo. Las mujeres que ya trabajan en TI reconocen avances positivos, pero subrayan que todavía queda mucho para alcanzar una verdadera paridad. En España se siguen buscando soluciones para acortar la brecha y hacer el mercado laboral más accesible para todos.
En los últimos años, tanto en Europa como en España, se llevan a cabo iniciativas para atraer a más mujeres a las profesiones digitales. Por ejemplo, en Madrid y Valencia se abren cursos gratuitos de programación para mujeres y las grandes empresas tecnológicas lanzan programas especiales de prácticas. En 2025, Barcelona fue sede de un foro donde se debatieron las mejores prácticas para apoyar el liderazgo femenino en TI. A pesar de las dificultades, los expertos destacan que el interés por este tema crece y que el número de mujeres en los equipos tecnológicos aumenta de forma gradual.












