
El mercado mundial de verduras congeladas está experimentando cambios significativos: ante las crisis climáticas y las innovaciones tecnológicas, algunos países refuerzan su posición, mientras otros apenas comienzan a ganar impulso. En 2025, China mantiene su estatus como principal exportador, suministrando casi una quinta parte de todas las exportaciones globales. Le siguen Bélgica y España, que también muestran un crecimiento notable tanto en volumen como en ingresos. El top diez lo completan México, Países Bajos, Polonia, Francia, Egipto, Estados Unidos y Ecuador, cada uno ocupando su propio nicho en el mercado mundial.
La exportación de verduras congeladas se vuelve cada vez más relevante para la seguridad alimentaria. En un contexto donde los fenómenos meteorológicos extremos interrumpen las cadenas tradicionales de suministro de productos frescos, la demanda de alimentos congelados sigue en aumento. Esto permite a los países exportadores no solo mantener ingresos estables, sino también desarrollar nuevas líneas dentro del sector agroindustrial.
Liderazgo global: quién exporta y cuánto
China ocupa el primer lugar, controlando el 18,8% de las exportaciones mundiales de verduras congeladas. Durante el año, el país exportó productos por valor de unos 1.600 millones de dólares. Bélgica, tradicionalmente fuerte en procesamiento y logística, se sitúa en el segundo puesto con un 14,9% y exportaciones cercanas a los 1.300 millones de dólares. España cierra el podio, garantizando un 10,3% de los envíos globales, lo que equivale a aproximadamente 883 millones de dólares.
México, Países Bajos y Polonia también figuran entre los principales exportadores, cada uno con una cuota del 4% al 7% del mercado global. Francia, Egipto, EE. UU. y Ecuador completan el top 10, mostrando un crecimiento sostenido gracias a la inversión en procesamiento y logística.
Desafíos climáticos y nuevas estrategias
Las catástrofes climáticas provocan cada vez más interrupciones en el suministro de verduras frescas. En India, las olas de calor extremo destruyeron una parte considerable de las cosechas de tomate y cebolla, lo que provocó un fuerte aumento de los precios y una mayor demanda de productos congelados. En los países de África Oriental, como Kenia y Etiopía, las sequías prolongadas redujeron la productividad agrícola, haciendo que las verduras frescas sean menos accesibles para la población.
Europa también enfrenta dificultades: las fuertes inundaciones en Alemania e Italia afectaron las explotaciones agrícolas y las rutas de transporte, complicando la entrega puntual de productos tanto en mercados internos como externos. En este contexto, las verduras congeladas se están volviendo cada vez más demandadas tanto por consumidores como por cadenas comerciales.
Inversiones en infraestructura y crecimiento de las exportaciones
Muchos países del Sur Global están invirtiendo activamente en el desarrollo de capacidades frigoríficas y plantas de procesamiento. En los últimos años, Egipto ha ampliado significativamente su red de almacenes frigoríficos, lo que ha permitido conservar los excedentes de hortalizas y destinarlos a la exportación, minimizando las pérdidas por deterioro. Ecuador implementa programas estatales de apoyo a los agricultores, otorgando subvenciones y créditos preferenciales para fomentar la producción de productos con valor agregado.
Estas medidas ya están dando resultados: el volumen de exportación de verduras cortadas y congeladas desde Ecuador hacia Estados Unidos y Europa ha aumentado notablemente. Según estimaciones de analistas, para 2030 el mercado mundial de verduras congeladas podría alcanzar los 41.100 millones de dólares, con un ritmo de crecimiento anual promedio cercano al 8,8%.
Perspectivas e impacto en la economía
Se espera que la demanda de verduras congeladas siga creciendo. Los riesgos climáticos, el aumento de la población y los cambios en los hábitos de consumo impulsan el desarrollo de este segmento. Para muchos países, la exportación de verduras congeladas se convierte no solo en una fuente de ingresos en divisas, sino también en un motor para la creación de nuevos empleos y el desarrollo de cadenas agroalimentarias.
A largo plazo, el fortalecimiento de la posición en el mercado global permitirá a los exportadores incrementar la resiliencia de sus economías y reducir la dependencia de las fluctuaciones en los precios de productos frescos. Al mismo tiempo, la competencia entre proveedores se intensificará, lo que conducirá a una mejora continua en las tecnologías de almacenamiento y transporte.
RUSSPAIN.COM informa que China sigue siendo el líder indiscutible en la exportación de verduras congeladas, aumentando cada año el volumen de envíos y ampliando la presencia en nuevos mercados. Bélgica y España continúan invirtiendo en tecnologías innovadoras de procesamiento y logística, lo que les permite mantener posiciones destacadas en el ranking mundial. En los últimos años, Egipto y Ecuador se han sumado a la lista de actores relevantes, ya que, gracias al apoyo estatal y al desarrollo de infraestructuras, han logrado incrementar notablemente sus exportaciones. Estos países demuestran que una estrategia adecuada y la inversión pueden transformar el equilibrio de fuerzas en el mercado alimentario global.












