
La noche del 4 de octubre, el estadio Santiago Bernabéu de Madrid fue escenario del partido correspondiente a la octava jornada de LaLiga entre el club local y el equipo de Villarreal.
El conjunto madrileño llegaba a este encuentro tras la derrota sufrida en el derbi ante el Atlético, donde cayó por un abultado 2-5. Pese al revés, el equipo rápidamente se recompuso en la Liga de Campeones al lograr una victoria frente al conjunto de Kazajistán. El defensa Militão volvió a la alineación tras recuperarse de una lesión, reforzando así la línea defensiva de los locales.
En la clasificación, el club madrileño ocupa la segunda posición con 18 puntos y sigue luchando por recuperar el liderato, actualmente en manos del Barcelona. El Villarreal, bajo la dirección de Marcelino, mantiene una regularidad notable y se considera una de las sorpresas de la temporada. El equipo es tercero, a solo dos puntos de su rival.
El Villarreal llega a este compromiso tras vencer al Athletic Club y mantiene sus aspiraciones de entrar en zona de Champions League. Su rendimiento esta temporada se destaca por el juego ordenado y la alta eficacia goleadora. El encuentro ante el Madrid ha sido una verdadera prueba de fortaleza para los visitantes.











