
En la estructura de Aston Martin se han producido importantes cambios en el equipo: Enrico Cardile asumió el cargo de director técnico, y al proyecto se han sumado Adrian Newey y Andy Cowell. La dirección del equipo de Silverstone confía en que estas incorporaciones permitirán alcanzar un nuevo nivel en el Campeonato de Fórmula 1 ya en 2026.
Cardile expresó grandes expectativas para la próxima temporada, subrayando que el equipo está enfocado en lograr el mejor resultado posible. Según él, la escudería no contempla el fracaso y está convencida de la validez del rumbo elegido. Al mismo tiempo, señaló que aún se desconoce cuándo exactamente Aston Martin podrá destacarse — esto podría suceder tanto al inicio de la temporada como más adelante.
En 2026, la Fórmula 1 afrontará cambios significativos en el reglamento técnico. Cardile destacó que la falta de puntos de referencia claros dificulta la preparación: los resultados en el túnel de viento o la reducción de peso del monoplaza no ofrecen una imagen completa. A diferencia de años anteriores, cuando los equipos podían apoyarse en la experiencia y analizar sus debilidades, ahora todos los participantes del campeonato se encuentran en condiciones de igualdad e incertidumbre.
El proyecto AMR26, según Cardile, va más allá de la creación de un nuevo monoplaza. Una parte fundamental del trabajo ha sido la reestructuración de los procesos internos, la introducción de nuevas herramientas y el desarrollo de la cultura de equipo. La dirección de Aston Martin aspira no solo a comenzar con fuerza en 2026, sino también a formar un sistema sólido que permita obtener resultados consistentes a largo plazo.
En el equipo destacan que el tiempo previo al inicio de la temporada se aprovechará al máximo. Se presta especial atención al análisis de la experiencia adquirida y su aplicación en el trabajo futuro. En Aston Martin confían en que un enfoque integral permitirá no solo crear un coche competitivo, sino también sentar las bases para futuros éxitos.












