
En los últimos años, el tráfico en las grandes ciudades de España ha aumentado significativamente, lo que genera preocupación entre las autoridades responsables de la seguridad vial. Para combatir los atascos y mejorar la circulación, ya se están implementando diversas medidas en algunas regiones, y ahora ha surgido un nuevo proyecto experimental.
El Ministerio de Transportes, junto con la Dirección General de Tráfico (Dirección General de Tráfico), ha comenzado a probar la posibilidad de utilizar temporalmente los arcenes en los tramos más congestionados. Esta medida busca facilitar el tráfico durante los periodos de mayor demanda, cuando el número de vehículos en la carretera aumenta considerablemente.
El proyecto piloto se desarrolla en el tramo de la autopista AP-4 entre los kilómetros 41,12 y 44,5 en la zona de Las Cabezas de San Juan (Las Cabezas de San Juan), en dirección a Cádiz. Aquí, el arcén se habilitará para el tráfico en las horas de mayor congestión, especialmente para los vehículos que se dirigen hacia Lebrija, Sanlúcar de Barrameda y Trebujena.
El objetivo principal de la iniciativa es aumentar la capacidad de la vía y mejorar la seguridad, sobre todo en los meses de verano, cuando el número de desplazamientos se incrementa. Métodos similares ya se aplican en varios países europeos, como Alemania, donde el uso de los arcenes permite aumentar la capacidad vial hasta en un 25% sin comprometer la seguridad.
Para implementar esta medida en España, se está llevando a cabo un trabajo preparatorio para adaptar la infraestructura vial y garantizar la seguridad del tráfico en los arcenes. Si las pruebas resultan exitosas, soluciones similares podrían extenderse a otras regiones del país en los próximos meses.












