
En los últimos años, el Bayer Leverkusen se ha consolidado como el club más español de Alemania. Incluso tras la salida de Xabi Alonso, el idioma y la mentalidad española siguen siendo parte fundamental de la vida cotidiana del equipo. La directiva, encabezada por el director ejecutivo Fernando Carro, mantiene una estrecha relación con especialistas y jugadores españoles.
En la presente temporada, la presencia de futbolistas españoles es evidente tanto en el campo como fuera de él. El defensa Alejandro Grimaldo, el centrocampista Aleix Garcia y el polivalente Lucas Vázquez forman el núcleo del equipo, aportando el sello característico de la escuela española. A ellos se han sumado Loïc Badé y Christian Kofane, que previamente jugaron en Sevilla y Albacete, así como el grupo argentino: Exequiel Palacios, Claudio Echeverri, Equi Fernández y Alejo Sarco.
El director deportivo Simon Rolfes destaca que la influencia española en el club surgió de forma natural. En las dos últimas décadas, el fútbol español ha cambiado su enfoque del juego, lo que también ha influido en los equipos alemanes. En Leverkusen valoran no solo el dominio del idioma, sino también la capacidad de los jugadores para adaptarse a la táctica y el estilo seleccionados.
En el vestuario se escucha frecuentemente el español, lo que facilita la integración de los recién llegados. No obstante, a la hora de confeccionar la plantilla, la prioridad son las cualidades profesionales y la adaptación a la filosofía del club. También son importantes los excolaboradores de Alonso en el Real Madrid — Alberto Encinas e Ismael Camenforte — que ya trabajaban en Leverkusen antes de la llegada del entrenador español.
El mediocampista argentino Exequiel Palacios destaca que los futbolistas españoles cuentan con un alto nivel de habilidad y cualidades de liderazgo. Su presencia en el campo influye notablemente en la dinámica del equipo y contribuye a obtener resultados.
La pretemporada trajo cambios significativos al club: 17 incorporaciones y 20 salidas. El Leverkusen estableció un récord de operaciones de transferencia en la Bundesliga, gastando 198,15 millones de euros en fichajes y obteniendo 229,5 millones por ventas. El nuevo entrenador principal, Kasper Hjulmand, quien reemplazó a Erik ten Hag, ha recibido la tarea de devolver al equipo al camino del éxito. La directiva explica el cambio de técnico como una necesidad para reaccionar rápidamente a los cambios y no perder tiempo si la dirección no es la adecuada.
La apuesta se orienta hacia futbolistas jóvenes y ambiciosos, dispuestos a integrarse en la nueva estrategia. El club confía en que la combinación de experiencia española y energía renovada permitirá al Leverkusen seguir progresando y consolidarse entre los líderes del fútbol alemán.









