
El excentrocampista de la selección española y entrenador de equipos juveniles, Julen Guerrero, se convirtió en 2025 en el centro de la atención del fútbol portugués. Guerrero se sumó al equipo de Joao Diogo Manteigas, candidato a la presidencia del Benfica de Lisboa. Su principal objetivo es modernizar el trabajo con la cantera y fortalecer la posición del club tanto a nivel nacional como europeo.
Guerrero explicó que fue invitado a formar parte del proyecto gracias a sus antiguos contactos profesionales y a la visión compartida sobre el desarrollo de jóvenes talentos. Según sus palabras, desde hace tiempo tenía interés en aplicar su experiencia dentro de la estructura del Benfica, donde tradicionalmente se apuesta por formar futbolistas propios. El español destacó que siempre ha seguido los éxitos del club portugués y se ha sentido impresionado por la cantidad de jugadores que pasan de la academia al primer equipo.
Durante la campaña electoral, Guerrero recalca que no se ve como rival de los actuales dirigentes del club, sino que asume la misión de crear un sistema unificado de formación capaz de garantizar un flujo constante de talentos al primer equipo. Considera que su experiencia al frente de selecciones juveniles de España y en el Athletic Club le permitirá aplicar métodos modernos y aumentar la eficacia en el trabajo con futbolistas jóvenes.
Gerreiro presta especial atención a la colaboración con el entrenador principal, José Mourinho, quien recientemente asumió el mando del Benfica. El técnico español está convencido de que puede convertirse en el nexo entre la academia y el primer equipo, para que los jóvenes jugadores estén lo mejor preparados posible para dar el salto al siguiente nivel. Destaca la importancia de la unidad dentro del club y la disposición para trabajar en pro de un objetivo común.
Gerreiro señala que en los últimos años el Benfica ha logrado notables éxitos en torneos juveniles; sin embargo, el salto de los canteranos al primer equipo no se produce tan a menudo como se desearía. En su opinión, esto se debe a la falta de integración entre los diferentes niveles formativos y a la ausencia de una metodología unificada. El nuevo proyecto contempla la creación de una estructura vertical clara, desde las categorías inferiores hasta el primer equipo, para que cada jugador tenga claro su futuro y sus objetivos.
Entre los planes de Gerreiro está implantar un enfoque unificado en el proceso de entrenamiento, la selección y el desarrollo de los futbolistas. Considera que solo con una plena coordinación entre los entrenadores y la directiva se podrá evitar que los jóvenes talentos se pierdan en el camino hacia el fútbol profesional. El trabajo individualizado con los jugadores y su preparación psicológica adquieren una relevancia especial.
Guerrero también comparte su experiencia adquirida en clubes españoles y selecciones nacionales, donde pasó de jugador a entrenador. Está convencido de que su conocimiento sobre las necesidades de los jóvenes deportistas le permitirá construir un sistema eficaz en el Benfica. Considera fundamental, no solo preparar futbolistas para el primer equipo, sino también formar en ellos una mentalidad ganadora.
De cara a las elecciones, Guerrero destaca que el equipo de Manteigas ofrece un proyecto bien pensado y a largo plazo, basado en el profesionalismo y en enfoques modernos. Confía en que los aficionados valorarán la seriedad de sus intenciones y apoyarán la renovación del sistema de formación en el club. En su opinión, solo así el Benfica podrá mantener su liderazgo y continuar la tradición de formar a sus propias estrellas.










