
A la sombra de uno de los romances más sonados de España siempre estuvo una figura cuya importancia pasó desapercibida para el gran público. Se trata de Petra Mateos, la mujer que no solo fue la jefa de gabinete del ministro de Economía Miguel Boyer, sino también su persona de máxima confianza durante el inicio de su relación con Isabel Preysler. Su vínculo, que se prolongó durante más de un cuarto de siglo, comenzó bajo un velo de secreto, y fue precisamente Petra quien se encargó de protegerlo.
En 1983, cuando la pasión entre el ministro y la socialité apenas comenzaba a arder, Mateos se convirtió en su cómplice involuntaria. Organizaba con destreza la apretada agenda de Boyer, encontrando huecos para que pudiera tener encuentros secretos en casas de amigos comunes. Petra era la única que sabía hasta qué punto el estado emocional de su jefe dependía de esas citas. Su lealtad y su capacidad para guardar silencio la hicieron indispensable en este complejo drama personal que se desplegaba sobre el fondo de la vida política del país.
Sin embargo, reducir la figura de Petra Mateos únicamente al papel de guardiana de secretos ajenos sería un grave error. Su propia trayectoria profesional merece una novela aparte. Es doctora en Ciencias Económicas y Empresariales con honores, con título otorgado por la prestigiosa Universidad Complutense de Madrid, y ostenta el puesto de catedrática en Economía Financiera. Su carrera es impresionante: fue presidenta ejecutiva del operador satelital Hispasat y presidió, como consejera no ejecutiva, Hisdesat. Además, ha formado parte de los consejos de administración de numerosas empresas internacionales, ha sido miembro del consejo del Instituto Español de Analistas Financieros y asesora en entidades como ANECA, Banco Ceiss y Unicaja. Su experiencia incluye también el cargo de vicepresidenta de la Cámara de Comercio España-Estados Unidos. Actualmente, continúa su labor como consejera independiente en la empresa Técnicas Reunidas.
Décadas después, la amistad entre Petra e Isabel sigue tan fuerte como siempre. Mateos sigue siendo una de las personas más cercanas y queridas para Preysler. Así lo demostró la reciente presentación de las memorias de Isabel en el hotel Ritz de Madrid. Petra acudió al evento, mostrando su apoyo discreto pero firme a su amiga. Esto es especialmente significativo dada la reacción dividida que ha provocado el libro en la alta sociedad. Mientras muchos del entorno de Preysler han manifestado su desacuerdo o prefirieron guardar silencio, Mateos permaneció fiel a esta amistad de toda la vida.
El libro de memorias de Isabel Preysler se disparó de inmediato a los primeros puestos de ventas en Amazon, desatando una ola de debates y controversias. Las revelaciones que se encuentran en sus páginas han salpicado a numerosas personalidades conocidas, como Olivia de Borbón y Sandra Falcó, despertando todo tipo de reacciones. En medio de este clima de revuelo público y comentarios cruzados, la discreta y constante lealtad de Petra Mateos adquiere un valor especial, subrayando la profundidad de una relación que nació hace muchos años en los pasillos del poder y lejos de las miradas ajenas.












