
El Gran Ducado de Luxemburgo se encuentra al borde de un acontecimiento histórico que atraerá la atención de toda Europa. Aunque la corte local es conocida tradicionalmente por su discreción y prefiere evitar la ostentación, la próxima transferencia de poder del gran duque Enrique a su hijo Guillermo promete convertirse en un evento de alcance europeo. Las ceremonias, previstas para el 3 de octubre, reunirán en la capital no solo a miembros de la dinastía reinante, sino también a monarcas de países vecinos y destacados políticos del continente. Este encuentro pone de relieve los estrechos lazos que unen a los países del Benelux, cuya historia común se remonta a la época en que estos territorios formaban parte de las posesiones de la corona española y, más tarde, de la austríaca.
El palacio del gran duque ya ha publicado la lista de invitados para las celebraciones que marcarán el final de casi 25 años de reinado de Enrique. Para él, su esposa María Teresa y toda su familia, sin duda será un momento emotivo. El centro de atención, por supuesto, será la familia gran ducal al completo. Al monarca saliente lo apoyarán su esposa, así como sus cinco hijos: el heredero Guillermo, el príncipe Félix con su esposa la princesa Claire Lademacher, el príncipe Luis, la princesa Alexandra con su esposo Nicolas Bagory y el príncipe Sebastián.
Un lugar especial entre los invitados lo ocupan los representantes de las casas reales de Bélgica y los Países Bajos, lo que refleja una larga tradición y lazos familiares estrechos. Desde Bruselas llegará el rey de los belgas Felipe, primo de Enrique, acompañado por la reina Matilde. Los acompañará su hija mayor y heredera al trono, la princesa Isabel, duquesa de Brabante, quien acudirá a Luxemburgo especialmente poco antes de empezar el nuevo curso académico en la Universidad de Harvard. Los Países Bajos estarán representados por el rey Guillermo Alejandro junto a la reina Máxima y su hija mayor, la princesa Catalina-Amalia, heredera al trono.
Además de los miembros de la realeza, a las ceremonias asistirán destacados líderes europeos. El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha confirmado su participación. Su esposa Brigitte Macron se unirá a los invitados en la cena de gala. También se espera la llegada del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, quien estará acompañado en la cena por su pareja Elke Büdenbender. La lista de altos funcionarios políticos se completa con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, junto a su esposo Ukko Metsola, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
El propio día de la transmisión del poder estará organizado minuto a minuto. El procedimiento de abdicación comenzará a las 10:00 en el Palacio Gran Ducal. Una hora más tarde, en la Cámara de Diputados, se iniciará la ceremonia de juramento del príncipe Guillaume, que se prolongará poco más de una hora. Para las 12:15, Luxemburgo contará con un nuevo jefe de Estado. El monarca, de 42 años, reconoce ante la prensa su falta de experiencia, pero asegura estar lleno de grandes planes para el futuro y agradece a su padre la confianza depositada en él. El punto culminante del día será la aparición en el balcón del palacio de la nueva familia gran ducal: Guillaume, su esposa Stéphanie y sus hijos, Charles, de cinco años, quien en ese día se convertirá en el nuevo heredero al trono, y François, de dos años. Será su primera aparición oficial en su nuevo estatus.












