
En el norte de España, entre los municipios de Valdáliga y San Vicente de la Barquera, se encuentra una de las playas más destacadas de Cantabria: Oyambre (Playa de Oyambre). No es solo una franja de arena dorada que se extiende por dos kilómetros, sino que forma parte de un ecosistema único, que guarda una historia sorprendente y atrae tanto a amantes de la naturaleza como a quienes disfrutan de actividades al aire libre.
Además de su atractivo natural, la playa de Oyambre ocupa un lugar en la historia de la aviación mundial. En junio de 1929, este lugar se convirtió en una pista improvisada para el aterrizaje del avión transatlántico «Pájaro Amarillo». La tripulación, formada por aviadores franceses, viajaba desde Estados Unidos a Francia. Sin embargo, debido a la aparición inesperada de un polizón a bordo y como consecuencia de un cálculo erróneo de combustible, se vieron obligados a realizar un aterrizaje de emergencia. La amplia y lisa franja de arena de Oyambre resultó ser la única opción segura. Así, esta playa fue el primer lugar en España donde aterrizó un avión que había cruzado el Atlántico. Hoy, un monolito junto a la orilla recuerda este acontecimiento.
La playa es el corazón del Parque Natural de Oyambre, creado en 1988 para proteger valiosos paisajes costeros. El parque, con una superficie de más de 5.700 hectáreas, abarca dunas, acantilados, marismas y los estuarios de ríos como la Ría de la Rabia. Esta zona está catalogada como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y sirve de refugio clave para numerosas especies de aves migratorias, como la garza real y el ánade real. La observación de aves es una de las actividades más populares entre los visitantes del parque.
Hoy en día, Oyambre no solo es una reserva natural, sino también un destino popular para los aficionados a los deportes acuáticos, especialmente el surf. Las constantes olas del mar Cantábrico ofrecen excelentes condiciones tanto para principiantes como para surfistas experimentados. En la costa funcionan escuelas de surf que ofrecen clases y alquiler de equipos. Los turistas tienen a su disposición campings y casas de huéspedes muy cerca de la playa, lo que permite una inmersión total en el entorno natural.
La experiencia de visitar Oyambre se puede complementar con la gastronomía local. Junto a la playa se encuentra un restaurante que lleva el nombre del histórico avión — «El Pájaro Amarillo». Aquí los visitantes pueden disfrutar de platos de pescado fresco, mariscos y tapas tradicionales españolas. Así, la playa de Oyambre ofrece un espacio armonioso donde la historia se funde con la naturaleza, el descanso tranquilo convive con actividades al aire libre y todo ello enmarcado por la majestuosidad de los Picos de Europa.











