
Alessandro Lequio rompió el silencio tras la polémica entrevista de su primera esposa, Antonia Dell’Atte. La modelo italiana compartió en las páginas de El País difíciles recuerdos de los años que pasó casada con el aristócrata. Habló abiertamente sobre la presión física y psicológica que, según ella, sufrió por parte del padre de su único hijo, Clemente, y señaló además una especie de «complicidad» de la prensa social, que habría hecho la vista gorda ante lo sucedido. Apenas unas horas después de la publicación, el presentador respondió públicamente en directo.
Su comentario tuvo lugar en el programa «Vamos a ver», donde Lequio es colaborador habitual y desde donde en las últimas semanas ya había tenido que pronunciarse sobre otras polémicas relacionadas con su persona. La presentadora Patricia Pardo se dirigió a él directamente, mencionando el artículo publicado. Alessandro confirmó que debía manifestarse al respecto. Al tomar la palabra, explicó su decisión: todas las declaraciones de Antonia Dell’Atte han sido remitidas a su abogado para que tome las medidas legales pertinentes. «Ya está todo dicho», resumió brevemente, añadiendo que el resto corresponde decidirlo a quienes les compete. A las preguntas adicionales de la presentadora respondió que con eso «es suficiente», poniendo fin así a cualquier intento de profundizar en el asunto.
En una entrevista con la periodista Isabel Valdés, Antonia Dell’Atte describió una imagen sombría de su vida en común. Ya en 1991, cuando era su esposa, presentó una denuncia ante la policía por «abandono de familia, así como violencia física y psicológica», temiendo por ella y por su hijo, aunque más tarde la retiró. Según explicó, a medida que avanzaba la relación, él la «manipulaba» e «iba aislándola» cada vez más de su entorno habitual, la obligó a dejar su trabajo y prácticamente la encerró en casa.
La modelo también recordó episodios concretos de maltrato. Afirma que recibió la primera patada de Lequio estando embarazada, inmediatamente después de regresar de la luna de miel. Cuando ella lo llamó públicamente «maltratador», él la denunció por difamación, pero perdió el juicio. La justicia le dio la razón, reconociendo que no mintió. «La justicia confirmó que yo decía la verdad. Jamás mentí», enfatizó Dell’Atte.
Esta no es la única historia reciente que involucra al exmarido de Ana Obregón. Hace un mes, su nombre volvió a surgir con la publicación de las memorias de Mar Flores, «Spokojnoe more». En el libro, la modelo relató detalles de su relación, las promesas del italiano e incluso mencionó unas fotos polémicas para la portada de la revista Interviú. Según cuenta, se dejó llevar por los sentimientos porque estaba enamorada y no sospechaba de su doble juego. Tras la publicación de estos recuerdos, Lequio emitió un comunicado en el que calificó de «vulgar» a la mujer que sueña con que un hombre le compre una casa y tachó de «vulgar» al país, haciendo alusión a España, donde «una mujer nunca abre la cartera».
Tras este escándalo, otra expareja de Lequio, Sonia Moldes, apareció en el plató. Ella aseguró que el italiano grababa en secreto sus encuentros íntimos con mujeres y, además, aportó pruebas públicas de su relación. Ante todas estas polémicas, el aristócrata siempre ha utilizado el programa de televisión en el que trabaja como plataforma para expresar su opinión. Sin embargo, respecto a las acusaciones de la madre de su hijo, optó por no entrar en detalles.












