
Nuevo conflicto en la política española: el líder de Vox, Santiago Abascal, ha sorprendido al apartar a Javier Ortega Smith del Comité Ejecutivo Nacional. Esta decisión representa otro paso en el largo proceso de relegar a uno de los fundadores más destacados del partido. Ortega Smith, quien fue durante mucho tiempo secretario general, ahora queda fuera de las estructuras clave de dirección.
En los últimos meses, la relación entre Ortega Smith y la dirección de Vox se ha enfriado notablemente. Ya fue destituido del cargo de portavoz adjunto en el Congreso de los Diputados, una decisión que él mismo calificó de error e injusticia. No ha ocultado su desconcierto por la situación y ha criticado abiertamente el rumbo del partido, sobre todo desde que en 2023 afirmó que Vox no debía convertirse en una “agencia de colocación para amigos”.
Actualmente, Ortega Smith sigue siendo diputado y lidera la bancada de Vox en el Ayuntamiento de Madrid. Sin embargo, su influencia sobre los procesos internos del partido ha disminuido visiblemente. En el último año ha incrementado sus críticas hacia la dirección, mientras que sus colaboradores más cercanos han ido perdiendo posiciones.
Pérdida de influencia
El progresivo distanciamiento de Ortega Smith comenzó ya en octubre de 2022, cuando Abascal lo reemplazó en la secretaría general por Ignacio Garriga. En ese momento Ortega Smith permaneció como vicepresidente, pero pronto fue relegado a miembro ordinario del comité. Ahora ha sido completamente apartado de la dirección.
Dentro del partido consideran poco probable que Ortega Smith vuelva a encabezar la lista de Vox en las elecciones municipales de Madrid en 2027, aunque él mismo ha expresado en varias ocasiones su intención de continuar su carrera política. No obstante, su popularidad entre la militancia sigue siendo alta, pero la mayoría de sus seguidores ya han perdido puestos clave.
Resulta llamativo que Ortega Smith era el último de los fundadores de Vox que aún permanecía en la dirección. Los demás abandonaron el partido o fueron apartados antes. Su carisma y respaldo a nivel local evitaron durante mucho tiempo un choque directo con Abascal, pero ahora la dirección ha optado por una táctica de alejamiento paulatino.
Tensiones internas
En una entrevista reciente, Ortega Smith calificó su relación con Abascal como “distante” y sugirió que su caída dentro del partido podría deberse a la amistad con el ex portavoz parlamentario de Vox, Iván Espinosa de los Monteros. Este último preside actualmente la fundación Atenea, cuya presentación contó también con la presencia de Ortega Smith. El político aseguró que no tiene intención de cambiar su círculo social por intrigas partidistas.
La directiva de Vox prefirió no entrar en un conflicto abierto con Ortega Smith, temiendo la reacción de sus seguidores. En su lugar, su influencia fue diluyéndose poco a poco y nuevos rostros ocuparon los puestos clave. Es especialmente revelador que su dimisión coincidió con el éxito electoral de la formación en Extremadura, donde Vox duplicó el número de diputados.
Cuando en noviembre del año pasado Ortega Smith fue destituido del cargo de vicepresidente portavoz en el Congreso, Abascal se limitó a comentar que en el partido hay mucho talento y que es necesario dar paso a nuevas caras. En su lugar fue nombrado Carlos Hernández Quero, quien actualmente se encarga de la política de vivienda de Vox.
Nuevos nombramientos
En lugar de Ortega Smith, se incorporó al Comité Ejecutivo Nacional la diputada del Parlamento de Cataluña por Vox y representante del ala juvenil del partido, Julia Calvet. Es conocida como abogada y como la anterior presidenta de la asociación juvenil S’ha Acabat!, que se ha destacado por su oposición activa al nacionalismo catalán.
Con el nombramiento de Calvet, Abascal busca reforzar su apoyo entre la juventud y compensar el distanciamiento con la asociación Revuelta, que hasta hace poco era considerada la marca juvenil de Vox. Recientemente, Revuelta se ha visto envuelta en polémica por acusaciones de uso indebido de fondos destinados a los afectados por la riada Dana.
De este modo, el partido continúa renovando su equipo, apostando por nuevos líderes y alejándose de figuras anteriores. Las discrepancias internas y la pugna por influencia dentro de Vox parecen estar en aumento.











