
En la pequeña localidad de Fiñana, situada en la provincia de Almería, ha estallado una polémica en torno a la escuela local. Una madre acudió a las autoridades denunciando que su hijo de cinco años ha sido víctima de acoso sistemático por parte de compañeros y hasta profesores. Según relata, los incidentes llevan ocurriendo por tercer curso consecutivo, y este año la situación se ha agravado nuevamente.
La mujer afirma que el niño ha sido repetidamente objeto de burlas, empujones e incluso fue encerrado en el baño. En uno de los episodios, según cuenta, otro alumno le quitó el desayuno a su hijo. Además, señala que una de las profesoras se permitía gritarle y hasta ejercer violencia física contra el menor, lo que resultó ser un verdadero shock para la familia.
Tras presentar la denuncia ante la Guardia Civil y formalizar la queja, las autoridades educativas de la región iniciaron de inmediato una investigación interna. En el colegio se activó un protocolo especial contra el acoso, y la dirección del centro recibió apoyo y asesoramiento del inspector de educación. La administración subraya que no tolera ninguna forma de violencia y defiende la importancia del respeto y de las relaciones cordiales entre los alumnos.
La situación se agravó cuando otra madre del mismo centro educativo presentó una queja. Relató que sus tres hijos, dos de ellos con necesidades educativas especiales, habían sido objeto de burlas y aislamiento. Esto incrementó la preocupación entre los padres y desató un intenso debate en la comunidad local.
Las autoridades aseguran que investigarán a fondo cada caso y adoptarán medidas para evitar que se repitan situaciones similares. La seguridad y el bienestar psicológico de los niños vuelven a estar en el centro de atención, y los padres exigen transparencia y acciones contundentes por parte de la dirección del colegio.












