
En Valladolid estalló una polémica por el proceso de selección de nuevos agentes para la policía municipal. Los organizadores del concurso se vieron obligados a anular una de las fases del examen al descubrirse que la prueba coincidía íntegramente con el material utilizado previamente en una academia privada para la preparación a este tipo de tests.
Se trata del segundo apartado de la parte teórica celebrada el miércoles, en la que los aspirantes competían por 13 plazas en la policía local. El ayuntamiento, conformado por representantes del Partido Popular y VOX, detectó que la prueba era idéntica a una pregunta elaborada por una de las academias en agosto del año pasado. Las autoridades han asegurado que en breve prepararán una nueva versión del ejercicio, que todos los participantes deberán realizar de nuevo.
En el comunicado oficial del ayuntamiento se señala que la coincidencia del texto de la prueba con los materiales de la academia podría poner en riesgo la igualdad de condiciones entre los aspirantes. La decisión de anular la fase fue tomada por unanimidad, para evitar ventajas a quienes ya conocían este tipo de ejercicios.
El proceso de selección para puestos en la policía consta de varias fases. Primero, los candidatos realizan pruebas físicas, seguidas de una parte teórica que incluye un test y una tarea práctica. Fue precisamente en la segunda parte teórica donde se detectó el problema: una sección de la prueba reproducía casi por completo un ejercicio ya propuesto a los alumnos de una academia local. Entre los aspirantes había tanto participantes del concurso general, como candidatos de cuotas especiales para militares y miembros de otros cuerpos.
Los organizadores aseguraron que todos los trabajos de los participantes permanecen sellados y bajo custodia para evitar cualquier sospecha de irregularidad. La nueva fecha para repetir el examen se fijará tras acordarla en la próxima reunión, prevista para el 24 de noviembre.
Por el momento, los representantes de la administración no han hecho más comentarios sobre la situación y se han limitado a un comunicado oficial. Mientras tanto, el sindicato Comisiones Obreras expresó su preocupación por lo ocurrido y exigió explicaciones al ayuntamiento. Según el sindicato, este tipo de incidentes socava la confianza en la transparencia y equidad del proceso de selección, además de generar malestar entre los aspirantes que confían en una competencia justa.
El escándalo en torno al examen en Valladolid ha reavivado el debate sobre la necesidad de un control más estricto en los concursos para cargos públicos. Los participantes esperan que las autoridades garanticen igualdad de condiciones para todos y eviten que situaciones similares se repitan en el futuro.











