
Las autoridades de la comunidad autónoma de La Rioja han decidido adquirir el edificio del antiguo monasterio de San Agustín en Logroño para alojar a menores migrantes no acompañados. El portavoz del gobierno regional, Alfonso Domínguez, indicó que esta medida ha sido obligatoria debido a los nuevos requerimientos impuestos por el gobierno central de España. Según sus declaraciones, la región se ha visto obligada a modificar el sistema habitual de apoyo a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
Domínguez señaló que hasta ahora en La Rioja se aplicaba un modelo propio de atención a menores en situaciones complicadas, basado en un enfoque individualizado y en el alojamiento en pequeños centros especializados. Sin embargo, según el funcionario, la región ahora debe adaptarse a las nuevas condiciones establecidas a nivel estatal y reguladas mediante normativas de obligado cumplimiento.
Cambios en el enfoque
Según el portavoz del gobierno, la región se enfrenta a una situación de incertidumbre: se desconoce cuántos menores migrantes llegarán y cuándo ocurrirá. Las autoridades se ven obligadas a reorganizar rápidamente la infraestructura para estar preparadas para recibir a los nuevos niños. Domínguez recalcó que la decisión de comprar el monasterio se tomó ante la falta de información clara y la necesidad de responder con rapidez ante una situación cambiante.
El monasterio de San Agustín, que ahora se convertirá en el nuevo centro para menores migrantes, fue seleccionado por su capacidad y por la posibilidad de adaptarlo a las necesidades de los servicios sociales. Para la adquisición y rehabilitación del inmueble se han asignado 2 millones de euros, fondos que provienen de programas europeos. Una vez concluido el programa de apoyo a migrantes, el edificio seguirá siendo propiedad del gobierno de La Rioja y se destinará a otros fines sociales.
Reacciones y perspectivas
Las autoridades regionales subrayan que no tenían alternativa: las nuevas normas impuestas por el gobierno central obligan a las comunidades autónomas a acoger menores migrantes según una cuota determinada. Domínguez destacó que las estructuras regionales debían encontrar rápidamente un lugar adecuado y garantizar todas las condiciones necesarias para la estancia y adaptación de los menores.
Al mismo tiempo, en La Rioja persiste la preocupación por la evolución de la situación. Los funcionarios reconocen que no disponen de datos precisos sobre el número de menores ni sobre las fechas de llegada. Esto complica la planificación y la asignación de recursos. A pesar de ello, las autoridades regionales aseguran que cumplirán con todas las directrices y ofrecerán condiciones dignas a los menores.
Financiación y futuro del edificio
La inversión de 2 millones de euros permitirá no solo adquirir el edificio, sino también realizar la rehabilitación necesaria para cumplir con los estándares actuales. Una vez finalizado el programa de apoyo a migrantes, el monasterio quedará a disposición del Gobierno de La Rioja. Se prevé que, en el futuro, el inmueble sirva para otros proyectos sociales o educativos, lo que permitirá preservar la inversión y mejorar la gestión de los bienes regionales.
De este modo, la compra del monasterio se ha convertido en una medida obligada para La Rioja ante las nuevas exigencias procedentes de Madrid. Las autoridades regionales subrayan que están preparadas para adaptarse a las circunstancias cambiantes, pese a la incertidumbre existente y la necesidad de adoptar decisiones urgentes.












