
En 2025, las autoridades de Madrid tomaron una decisión inesperada: la información sobre el número de pacientes atendidos en centros médicos privados desapareció del informe oficial del servicio de salud regional. Antes, estas cifras permitían evaluar hasta qué punto el Estado financiaba las clínicas privadas, especialmente la gran red de Quirónsalud. Ahora, esta estadística ya no está disponible, lo que ha provocado una fuerte reacción entre políticos y la ciudadanía.
Según representantes de la consejería regional de Sanidad, prometen publicar los datos en la web, aunque no especifican plazos. Anteriormente, esta información aparecía cada año en los informes y permitía ver cómo crecía el flujo de pacientes que elegían hospitales privados mediante el sistema de libre elección implantado en 2010. La oposición lleva tiempo criticando este mecanismo, considerándolo una herramienta para debilitar la sanidad pública y aumentar los beneficios de corporaciones privadas.
Aumento de pacientes y cuestiones financieras
Llama especialmente la atención que la desaparición de la estadística coincide con un creciente interés público en las actividades de Quirónsalud. En los últimos meses, se debate la relación entre la cúpula regional y esta empresa, así como la investigación de posibles tramas de corrupción. Las autoridades justifican la ausencia de datos por razones técnicas y prometen publicarlos más adelante, cuando todos los indicadores estén listos. Sin embargo, la oposición insiste en que se trata de un intento de ocultar información incómoda.
Anteriormente, las tablas en los informes mostraban claramente cómo, en los últimos diez años, el número de pacientes atendidos fuera de su área se ha multiplicado varias veces. Por ejemplo, en 2013, una de las mayores clínicas privadas de Madrid —Fundación Jiménez Díaz— recibió poco más de 16.000 pacientes de este tipo, y para 2023 la cifra superó los 84.000. Una tendencia similar se observó en otros hospitales privados, lo que permitía sacar conclusiones sobre la redistribución de recursos presupuestarios.
Críticas y demandas de transparencia
El sistema, en el que cada hospital recibe financiación por pacientes provenientes de otras zonas, incentiva a las clínicas privadas a ampliar la oferta de servicios y reducir las listas de espera. Como resultado, los tiempos de espera en estos centros son notablemente menores que en la mayoría de hospitales públicos de la región. Sin embargo, según la oposición, esto no resuelve el problema de las colas generales, que han aumentado más de un 60% desde la llegada al poder de la actual administración.
Diputados de partidos de izquierda señalan que la falta de transparencia en torno al pago de servicios a clínicas privadas, como Quirónsalud y Ribera Salud, dificulta el control del gasto público. Durante los seis años de gobierno actual, Madrid ha reconocido pagos a estas compañías por un importe superior a cinco mil millones de euros. Ahora, al desaparecer datos clave de los documentos públicos, los críticos exigen restablecer de inmediato la transparencia y publicar toda la información sobre la financiación de las entidades médicas privadas.












