
A principios de 2025, el gobierno español decidió no incluir el valenciano en la lista de lenguas oficiales de la Unión Europea. Esta medida provocó una fuerte reacción por parte de la administración de Carlos Mazón y de la sección regional del Partido Popular en la Comunidad Valenciana.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, confirmó que la solicitud oficial a la Comisión Europea incluye únicamente el catalán, el euskera y el gallego. El valenciano, a pesar de su estatus reconocido en la Constitución y el Estatuto de Autonomía, quedó fuera de esta lista. Según el ministro, solo esas tres lenguas fueron propuestas para conseguir el estatus oficial, y la posición de Madrid al respecto no cambiará.
En Valencia, esta decisión fue recibida como una ignorancia deliberada de la identidad regional. Representantes del gobierno autonómico consideran que la negativa a reconocer el valenciano a nivel europeo vulnera los derechos de los habitantes de la autonomía y contradice las leyes fundamentales del país. Carlos Mazón insiste en que el ministro cambie públicamente su postura y exige respeto a la dignidad de los más de cinco millones de habitantes de la región. En caso de negativa, el Partido Popular tiene la intención de iniciar un procedimiento de moción de censura contra el ministro en el parlamento regional, contando con el apoyo del partido Vox.
Las autoridades de Valencia subrayan que la cuestión no se limita únicamente a aspectos lingüísticos, sino que está relacionada con concesiones políticas a favor de los partidarios de la independencia. Según los líderes regionales, Madrid excluye deliberadamente el valenciano para no reforzar la autonomía ni reconocer su singularidad.
El debate ha traspasado las fronteras de España y ha llegado a ser tratado en instancias del Parlamento Europeo. En enero, el vicepresidente Esteban González Pons solicitó al servicio de estudios un informe aclarando el estatus de todos los idiomas oficiales del país. En el documento final se mencionan el gallego, euskera, catalán, así como el aranés y el valenciano. Para los representantes valencianos, estos idiomas deben tener presencia en la UE en igualdad de condiciones.
A pesar de ello, el gobierno español sigue promoviendo solo tres lenguas. Incluso en los sitios oficiales de nueve ministerios, incluidos Hacienda, Trabajo, Defensa y Transporte, no existe la opción de valenciano. En algunos casos, la información para afectados por desastres naturales se publica únicamente en catalán. Otros organismos, incluido el sitio del gobierno, sí ofrecen acceso a información en valenciano.
La cuestión sobre el estatus del valenciano sigue sin resolverse y continúa generando debates tanto a nivel nacional como europeo.












