
En la provincia de Ávila, agentes de la Guardia Civil llevaron a cabo una amplia operación contra el tráfico ilegal de animales exóticos. Como resultado, en la localidad de Burgohondo se localizaron e incautaron 472 ejemplares de especies raras, entre los que se encontraban tortugas leopardo, tortugas mediterráneas y sulcatas, iguanas, varios tipos de geckos, tarántulas y varanos del Nilo. Según los expertos, el valor total de los animales decomisados supera los 85.000 euros.
La investigación comenzó el verano pasado, cuando especialistas en conservación de la naturaleza detectaron una actividad sospechosa en las redes sociales. Llamó la atención una organización que se presentaba como refugio benéfico de animales. Sin embargo, detrás de la fachada de protección medioambiental se escondía una trama bien organizada de tráfico ilegal de especies protegidas.
Red de transferencias ficticias y actividad ilegal
La mayoría de los animales llegaban a Burgohondo desde diferentes partes del país, con conexiones en Madrid, Badajoz, Valencia, Sevilla, Toledo, Zaragoza, Huesca y Ciudad Real. Los traslados se realizaban sin respetar ninguna normativa y los documentos de los ejemplares eran falsificados. Los responsables de la trama no solo obtenían beneficios de la venta e intercambio de animales, sino que también recaudaban donaciones prometiendo a los patrocinadores visibilidad online.
Además, bajo el pretexto de programas de voluntariado y cursos de formación, en el refugio trabajaban personas sin contrato oficial. Esto permitía a los organizadores ahorrar en impuestos y cotizaciones sociales, así como ampliar su actividad sin llamar la atención de las autoridades de control.
Acusaciones y próximos pasos
Como resultado de la investigación, cuatro personas están siendo procesadas. Se les imputa una amplia gama de delitos: desde violaciones de las normas de protección ambiental y contrabando, hasta estafa, falsificación de documentos y pertenencia a organización criminal. La operación contó con el apoyo de especialistas en medio ambiente y representantes del ministerio responsable de ecología y demografía.
Todos los materiales del caso ya han sido remitidos al tribunal de Ávila y a la fiscalía de medio ambiente. El destino de los animales incautados se decidirá por separado: algunos de ellos probablemente serán enviados a centros especializados donde recibirán los cuidados necesarios.












