
Las autoridades de Barcelona han anunciado el inicio de un ambicioso programa de apoyo para quienes decidan cambiar su scooter de gasolina por uno eléctrico. A partir de 2026, los residentes y empresas de la ciudad podrán recibir 600 euros si entregan su antiguo ciclomotor de combustión para el desguace y adquieren un nuevo scooter eléctrico.
Esta medida forma parte de la estrategia municipal para reducir las emisiones y la contaminación acústica. En Barcelona hay unos 32.000 scooters registrados, de los cuales solo una cuarta parte son eléctricos. El resto continúa emitiendo miles de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera cada año. Las autoridades confían en que la nueva iniciativa permitirá renovar la flota de motocicletas ligeras y hacer la ciudad más limpia.
El programa está diseñado para cuatro años y contempla una inversión de 15 millones de euros. Durante este periodo, se espera sustituir al menos 20.000 vehículos antiguos. Los 600 euros representan entre el 16 y el 40 por ciento del coste de un nuevo scooter eléctrico, lo que facilita el acceso a este tipo de transporte ecológico tanto para los ciudadanos como para las empresas locales.
Estaciones de intercambio de baterías y apoyo a empresas
Además de los pagos directos, la ciudad invertirá otros 3 millones de euros en el desarrollo de infraestructura para motos eléctricas. En los próximos años, Barcelona contará con 64 nuevas estaciones para el cambio rápido de baterías. Esto permitirá a los propietarios de vehículos eléctricos evitar largas esperas de carga y simplemente intercambiar una batería descargada por una cargada. Podrán solicitar subvenciones para instalar estas estaciones las gasolineras, aparcamientos y otras entidades interesadas en ofrecer el servicio de intercambio de baterías.
Para obtener el pago, será necesario presentar documentos que acrediten la compra de una nueva moto eléctrica y la retirada del antiguo modelo de gasolina. El servicio de desmontaje se ofrece gratuitamente en las instalaciones municipales. El programa está disponible tanto para particulares como para empresas registradas en Barcelona.
Barcelona, la ciudad de las motos
Barcelona es tradicionalmente considerada uno de los líderes europeos en número de vehículos de dos ruedas por habitante. Las motos y scooters representan un tercio de la flota de la ciudad, y los modelos compactos son especialmente populares entre jóvenes y repartidores. El nuevo programa busca facilitar al máximo y hacer rentable para todos los usuarios el cambio a un transporte ecológico.
Las autoridades municipales destacan que el apoyo está dirigido específicamente a los scooters de baja cilindrada, que anteriormente no estaban incluidos en las subvenciones estatales. Las motocicletas eléctricas más potentes ya reciben ayudas a través de los programas nacionales, y ahora también los propietarios de pequeños ciclomotores podrán beneficiarse de apoyo financiero al optar por vehículos eléctricos.
En general, Barcelona mantiene su compromiso de reducir las emisiones y mejorar el entorno urbano. Como parte del plan climático hasta 2023, la ciudad ha invertido más de 1.800 millones de euros en proyectos ecológicos, y el nuevo programa de renovación de scooters es un paso más hacia una metrópoli más limpia y moderna.












