
La empresa familiar Brosh, especializada en vivienda residencial, ha anunciado una ambiciosa inversión: durante los próximos años, planea destinar 100 millones de euros anuales a la adquisición de terrenos. El objetivo es lanzar hasta 10.000 nuevas viviendas al mercado, lo que podría transformar significativamente el equilibrio de fuerzas en el sector de la construcción en España.
Crecimiento de la empresa y nuevas perspectivas
Brosh nació en 2011, en una época complicada para el mercado inmobiliario. En pocos años, su pequeño equipo se transformó en una plantilla de 60 personas, sin contar a los equipos de obra. Para 2014, la compañía ya construía 100 viviendas, y en 2022 esa cifra se multiplicó por diez. Actualmente tiene en marcha alrededor de 2.500 proyectos, y en breve esperan alcanzar los 3.000. A partir de 2026, Brosh aspira a lanzar de manera constante mil nuevas viviendas al año.
Diversificación y peculiaridades regionales
Uno de los principales factores de éxito ha sido la apuesta por diferentes segmentos del mercado. Desde 2018, Brosh impulsa activamente proyectos cooperativos, especialmente en el ámbito de la vivienda asequible. Este enfoque permite trabajar en terrenos poco atractivos para la promoción tradicional. En Cataluña, la empresa se ha centrado en la construcción de vivienda social, en línea con las particularidades de la legislación local y la alta demanda. Por su parte, en Madrid y Málaga, Brosh desarrolla proyectos de gama media y alta. En los alrededores de Barcelona, como Cerdanyola y Viladecans, la empresa adquiere terrenos para nuevos complejos residenciales y así responder a la creciente demanda fuera del centro urbano.
Estrategia financiera y planes de expansión
Brosh, por principio, no utiliza créditos bancarios para comprar terrenos y confía exclusivamente en fondos propios. Esta estrategia permite a la empresa mantener el control de los proyectos y responder con agilidad a los cambios del mercado. El portafolio de Brosh ya incluye suelos suficientes para construir 10.000 viviendas, y parte de los activos se destinará a la recuperación de inversiones y al futuro crecimiento. Actualmente, el 60% de los proyectos se concentran en Madrid, el 25% en Málaga y el 15% en Cataluña. Los planes más cercanos contemplan entrar en los mercados de Andalucía, Alicante, Cádiz y las Islas Canarias. Sin embargo, la compañía no tiene prisa por expandirse, priorizando fortalecer su posición en las regiones donde ya opera.
Tecnología y recursos humanos
La escasez de mano de obra cualificada ha llevado a Brosh a implementar métodos de construcción modernos, como la industrialización y el uso de estructuras prefabricadas. Esto le ha permitido acortar los plazos de entrega, como ya ocurrió en uno de los proyectos en Cataluña. En Madrid y Málaga, la empresa cuenta con sus propios departamentos de construcción, aunque la mayor parte de las obras las realizan contratistas externos. Si surgen dificultades con los proveedores, Brosh está preparada para finalizar los proyectos por sí misma.
Impacto de la demanda extranjera y acceso a la vivienda
En Málaga se observa un notable aumento del interés por parte de compradores extranjeros, lo que está provocando el incremento de los precios y dificultando el acceso a la vivienda para los residentes locales. Brosh busca maneras de hacer que los pisos sean más accesibles para los españoles, incluyendo esquemas cooperativos. La empresa también considera la posibilidad de colaborar con los ayuntamientos, aunque se enfrenta a estrictas condiciones para participar en programas estatales. A pesar de ello, Brosh sigue negociando con las autoridades para desarrollar proyectos de vivienda asequible en el futuro.
Planes para 2025 y perspectivas a largo plazo
El próximo año, Brosh planea entregar 320 viviendas en Málaga, lo que debería generar alrededor de 90 millones de euros de ingresos solo en esta región. Actualmente, la compañía cuenta con 37 proyectos activos en todo el país. Brosh apuesta por la inversión propia, la diversidad en los formatos de vivienda y una expansión geográfica gradual para garantizar un crecimiento sostenible y lograr su ambicioso objetivo de construir otras 10.000 viviendas en los próximos años.











