
En marzo de este año, en la provincia catalana de Lleida, en la comarca de Alt Urgell, tuvo lugar una tragedia: se halló muerto a un recién nacido. La policía catalana (Mossos d’Esquadra) inició una investigación considerando la hipótesis de un posible asesinato. Por el momento no hay detenidos y las pesquisas siguen en curso.
Según la información disponible, una joven estaría implicada en el caso; ella ocultó su embarazo hasta el momento del parto. Tras el nacimiento del bebé, surgieron dudas: ¿nació sin vida o murió después? Éste es el punto clave que los investigadores tratan de esclarecer ahora.
La investigación corre a cargo de la unidad de delitos graves, especializada en este tipo de casos en la región de Alt Pirineu i Aran. Tras el hallazgo del cuerpo, la policía remitió el caso al juzgado, que a su vez ordenó continuar con el esclarecimiento de todos los hechos relacionados con la tragedia.
Por ahora, no se han presentado cargos oficiales contra nadie. La investigación sigue abierta y las autoridades no descartan ninguna hipótesis sobre lo ocurrido. En los próximos días se esperan nuevos detalles que podrían arrojar luz sobre este confuso y trágico suceso.












