
En Aragón se ha puesto en marcha un ambicioso proyecto para la instalación de centros de procesamiento de datos, que podría transformar significativamente la economía regional. Según estimaciones de expertos, la contribución anual a la economía podría alcanzar los 5.000 millones de euros, lo que representa aproximadamente una décima parte del actual producto interior bruto regional.
Está previsto que, tras la puesta en marcha de todos los centros, el sector genere hasta 4.500 empleos altamente cualificados con salarios competitivos. El salario medio anual en este ámbito se estima en 42.000 euros. Durante la fase de construcción de la infraestructura, el empleo podría aumentar temporalmente hasta 187.000 personas, lo que impulsaría notablemente el sector de la construcción en los próximos cuatro años.
A largo plazo, se prevé la creación de 9.000 puestos de trabajo permanentes, incluyendo empleo directo e indirecto. Este crecimiento podría reducir el desempleo en la región en un 20%, considerando que actualmente en Aragón hay unas 50.000 personas desempleadas.
Los ingresos fiscales para los presupuestos de todos los niveles también aumentarán. Durante la próxima década, los ingresos tributarios de los organismos regionales y municipales podrían superar los 1.200 millones de euros. Los municipios que acojan estas nuevas instalaciones recibirán entre 277 y 392 millones de euros.
Sin embargo, para llevar a cabo estos planes será necesaria la modernización de la infraestructura energética. La necesidad de aumentar las inversiones en el desarrollo de las redes eléctricas se discute a nivel de los ministerios competentes. Solo ampliando el acceso a los recursos energéticos los inversores podrán ejecutar plenamente sus proyectos.
El consumo eléctrico de todos los centros podría alcanzar los 3,4 GW, lo que equivale a la mitad de la demanda estimada de la región para 2030. Al mismo tiempo, los expertos consideran que la capacidad de la energía renovable en Aragón es suficiente para cubrir estas necesidades.
El uso racional de los recursos hídricos también está en la agenda. Para enfriar el equipamiento se requerirá un volumen de agua comparable al 7,6-22,9% del consumo anual de Zaragoza. Como solución, se propone un uso más activo de agua depurada para minimizar la presión sobre las fuentes naturales.
En cuanto al volumen de inversiones captadas en el sector de centros de datos, Aragón ya ocupa el tercer lugar en Europa, superando a ciudades como Dublín y París. La región solo está por detrás de Londres y Fráncfort, aunque los expertos pronostican que en los próximos años Aragón podría alcanzar posiciones líderes.












