
En vísperas de Año Nuevo, Madrid vuelve a ser el centro de atención gracias a la tradicional carrera San Silvestre Vallecana. Durante unas horas, la ciudad se transforma en una enorme pista, por la que corren decenas de miles de deportistas y aficionados. El año pasado participaron más de 42.000 personas y, en esta edición, los organizadores esperan la misma expectación. Ambiente festivo, disfraces, música y un mar de emociones esperan a madrileños y visitantes el 31 de diciembre.
El recorrido atraviesa las calles más emblemáticas de la ciudad. Los participantes salen desde el barrio de Chamartín y llegan a Vallecas, completando 10 kilómetros sobre asfalto. No es solo un evento deportivo, sino un auténtico carnaval urbano que une a profesionales y aficionados, adultos y niños, vecinos de la capital y visitantes de otras regiones.
Mientras unos preparan la mesa de Nochevieja, otros se calzan las zapatillas deportivas para despedir el año corriendo. Para muchos, la San Silvestre Vallecana se ha convertido en parte imprescindible de las tradiciones navideñas, y para la ciudad — en una prueba de resistencia y capacidad organizativa.
Salida y horarios
En 2025, la carrera volverá a dividirse en dos: la popular y la internacional. La primera está abierta a todo el público, la segunda reservada para atletas profesionales. Ambos formatos comparten el mismo recorrido, que arranca en la avenida Concha Espina y termina en el barrio de Puente de Vallecas.
La salida masiva está programada para las 16:50; los primeros en salir serán los participantes en handbike y en silla de ruedas. Diez minutos después partirán los corredores capaces de completar el recorrido en menos de 50 minutos. Posteriormente, el resto de los grupos comenzará por intervalos, según el tiempo declarado o su ausencia. El último bloque partirá a las 18:20. Los profesionales iniciarán su carrera a las 19:55.
Este sistema permite evitar aglomeraciones en la salida y hace la carrera lo más cómoda posible para todos. Los organizadores advierten con antelación: es importante controlar la hora de tu ola para no perder el inicio.
Tráfico y cortes de circulación
El recorrido de la San Silvestre Vallecana atraviesa las principales vías de Madrid. Los corredores pasarán por la calle Serrano, cruzarán la Puerta de Alcalá, recorrerán la plaza de Cibeles, llegarán al Paseo del Prado, para después atravesar la plaza de Neptuno y Atocha antes de continuar por Ciudad de Barcelona y la Avenida de la Albufera. La meta de la carrera popular estará en la calle Candilejas, mientras que los profesionales finalizarán en el estadio de Vallecas.
Por la celebración del evento, la administración municipal aplicará amplias restricciones al tráfico. Desde las 15:00 comenzarán los cortes a lo largo de todo el recorrido y se mantendrán hasta altas horas de la noche. Se recomienda a los conductores planificar rutas alternativas con antelación y, en lo posible, evitar el centro.
Especial atención al transporte público: varias líneas de autobuses urbanos modificarán sus rutas y el metro funcionará con intervalos reforzados. Las autoridades aconsejan utilizar el subterráneo y evitar circular en vehículo privado por el centro de la ciudad.
Dónde recoger el dorsal
Todos los participantes registrados recibirán un dorsal y una camiseta oficial. La recogida será del 26 al 30 de diciembre en el Rafaelhoteles Atocha (calle Méndez Álvaro, 30) de 10 de la mañana a 9 de la noche. Los organizadores recomiendan no esperar hasta el último día para evitar colas y prisas.
Debido a la magnitud del evento, se aconseja a los conductores utilizar las circunvalaciones M-30 y M-40 para evitar atascos. El centro permanecerá prácticamente cerrado al tráfico durante la carrera y los aparcamientos estarán saturados.
Una fiesta para todos
La San Silvestre Vallecana no es solo una competición deportiva, sino también un evento urbano vibrante que une a personas de todas las edades y profesiones. En seis décadas, esta carrera se ha convertido en un símbolo del final de año en Madrid. Ese día, las calles se llenan de música, risas y alegría, y la ciudad se olvida por unas horas del estrés cotidiano.
En la noche del 31 de diciembre, la capital volverá a teñirse de colores vivos y miles de corredores regalarán emociones inolvidables a sí mismos y al público. Para muchos, es la mejor forma de despedir el año: en movimiento, rodeados de compañeros y entre los aplausos de la multitud.












