
Los coches modernos están equipados con numerosos sistemas que garantizan la comodidad y la seguridad en las carreteras de España. Uno de estos sistemas es la dirección asistida, que facilita los giros y reduce el esfuerzo del conductor. Un papel clave en su funcionamiento lo desempeña un líquido especial, al que a menudo no se le presta atención durante el mantenimiento.
Este compuesto técnico cumple varias funciones a la vez. Transmite la presión desde la bomba hasta los mecanismos de dirección, permitiendo que las ruedas respondan al más mínimo movimiento del volante. Además, el líquido protege las piezas contra el desgaste y la corrosión, prolongando la vida útil de todo el sistema. Si el nivel o la calidad del líquido disminuyen, la dirección se vuelve más dura y el riesgo de avería aumenta.
La frecuencia de reemplazo depende de las recomendaciones del fabricante, pero normalmente el intervalo es de 60.000 a 100.000 kilómetros o cada dos o tres años. No solo es importante respetar los plazos, sino también comprobar periódicamente el estado del líquido. Con el tiempo, se acumulan impurezas, humedad y residuos derivados del desgaste, lo que empeora sus propiedades. Entre las señales que indican la necesidad de un cambio están la aparición de ruidos extraños al girar el volante, una dirección más dura o el cambio de color del líquido.
El depósito del líquido de la dirección asistida suele estar bajo el capó, cerca de la bomba o del motor. Se distingue fácilmente por su cuerpo transparente y la tapa con el dibujo de un volante o una inscripción en inglés. Gracias a su ubicación accesible, el propio conductor puede revisar el nivel y rellenar el líquido cuando sea necesario.
El coste de cambiar el líquido en España varía según la región, el tipo de vehículo y el servicio elegido. De media, el precio oscila entre 50 y 150 euros, incluyendo la mano de obra y los materiales. En grandes ciudades como Madrid o Barcelona, el coste puede ser mayor debido a las particularidades del mercado. Además, el precio final puede aumentar si es necesaria una limpieza del sistema o la sustitución de componentes individuales.
Los expertos recomiendan no posponer el mantenimiento de la dirección asistida para evitar averías graves y reparaciones costosas. Revisar y cambiar el líquido a tiempo es clave para el buen funcionamiento de la dirección y la seguridad en carretera. Ante cualquier duda sobre el estado del sistema, lo mejor es acudir a un taller especializado para una revisión.












