
En octubre de 2025, en el polígono industrial de L’Hospitalet de Llobregat, la policía catalana llevó a cabo una amplia operación para desmantelar una de las mayores plantaciones clandestinas de marihuana de la región. Durante el registro de una nave industrial de unos 300 metros cuadrados, se encontraron miles de plantas en diferentes fases de crecimiento. En total, los agentes contabilizaron 5.140 ejemplares, una cifra récord para este tipo de instalaciones en Cataluña en los últimos años.
La policía puso sus miras sobre el lugar tras detectar un consumo anómalo de electricidad en una de las naves industriales. Tras una breve inspección, comprobaron que el local estaba conectado a la red eléctrica de manera ilegal. Para ello, los implicados excavaron un túnel subterráneo de metro y medio de profundidad con el fin de acceder a una línea de alta tensión situada bajo la calle. Según las primeras estimaciones, los daños por el consumo ilegal de energía superan los 194.000 euros.
En el interior del almacén había instalada una sofisticada red de ventilación y filtrado de aire. Se empleaban gases especiales para acelerar el crecimiento de las plantas y disimular el olor característico. Esto permitía mantener las condiciones óptimas de cultivo mientras se ocultaba la actividad ante el entorno. En el momento del asalto, dos hombres se encontraban dentro de la nave y otros dos llegaron después con equipos y materiales para el mantenimiento de la plantación. Los cuatro fueron detenidos y puestos a disposición del juzgado de L’Hospitalet de Llobregat.
La operación fue el resultado de la rápida reacción de la policía ante la información recibida sobre actividad sospechosa en la zona. Tras obtener una orden judicial de registro, los agentes realizaron una inspección minuciosa del lugar y confiscaron todas las plantas halladas. Como resultado de la investigación, los detenidos han sido acusados de cultivo ilegal de sustancias estupefacientes y de robo de energía eléctrica a gran escala.












