
En la capital de España, fue desmantelada una organización criminal dedicada a exportar drogas al extranjero utilizando servicios de mensajería convencionales. Durante una amplia operación, la policía detuvo a 14 personas vinculadas con la banda e incautó más de 14 kilos de sustancias prohibidas, además de importantes sumas de dinero en efectivo, armas y objetos de valor. Los integrantes del grupo ocultaban cuidadosamente las drogas para evitar ser detectados durante el transporte.
La operación comenzó cuando una empresa de logística detectó un envío sospechoso con destino a Venezuela. Dentro de una piscina inflable se hallaron cientos de pastillas y cristales de drogas sintéticas. Este hallazgo marcó el inicio de una investigación que reveló que la red criminal llevaba operando desde el año pasado y utilizaba todo tipo de objetos para esconder las sustancias prohibidas.
Métodos de camuflaje y rutas de envío
Los delincuentes mostraban ingenio ocultando las drogas en los objetos más insospechados. Entre los artículos incautados había juguetes para mascotas, piezas de automóvil, cajas de dulces e incluso gatos hidráulicos. Un paquete enviado a Australia contenía cocaína escondida en los tubos de un rascador para gatos. Otro envío, con destino a Chile, incluía miles de pastillas de MDMA camufladas como objetos inofensivos.
La policía realizó registros en varias ciudades de la Comunidad de Madrid, incluyendo Collado-Mediano, Parla y Coslada, así como en Peñíscola, en la provincia de Castellón. Durante los registros se hallaron no solo drogas, sino también toda una infraestructura para su empaquetado y envío: equipos profesionales, piezas de vehículos modificadas, además de una colección de accesorios de lujo y dinero en efectivo.
Arsenal y rutas de dinero
Durante la operación, los agentes incautaron no solo drogas, sino también un arsenal considerable. Fueron halladas siete armas de fuego, cuatro cuchillos y 18 teléfonos móviles empleados para coordinar las actividades del grupo. Además, a los detenidos se les requisaron más de 11.000 euros en efectivo, así como relojes caros, joyas, bolsos de diseñador y gafas de sol de lujo.
Para ocultar los estupefacientes, los delincuentes modificaban partes de vehículos, como amortiguadores, usándolos para transportar las sustancias prohibidas. También se incautó una máquina industrial de envasado, lo que demuestra la magnitud de la actividad del grupo. Todos estos hallazgos evidencian el alto nivel de organización y la sofisticación técnica de la banda.
Investigación en curso y destino de los detenidos
Tras las detenciones, los 14 miembros del grupo criminal fueron puestos a disposición judicial. Cuatro de ellos ya han sido ingresados en prisión preventiva, acusados de pertenencia a organización criminal y violación de la normativa sobre estupefacientes. Cabe destacar que uno de los cabecillas continuaba coordinando el envío de paquetes desde la prisión, mientras esperaba su extradición.
La investigación sigue en marcha: la policía está analizando los teléfonos móviles y documentos incautados para identificar nuevas conexiones y posibles episodios adicionales de actividad delictiva. La operación ha representado uno de los mayores golpes contra el narcotráfico internacional con base en Madrid y ha puesto de manifiesto la sofisticación de los métodos utilizados por las organizaciones criminales actuales.












