
Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detuvieron por sorpresa al ex presidente de SEPI, Vicente Fernández, a la exdirigente socialista Leire Díez y al empresario Joseba Antxon Alonso, propietario de Servinabar. La detención se produjo después de que Fernández se percatara de que estaba siendo vigilado camino a una reunión con Díez. Todo ocurrió en el marco de una investigación sobre una presunta trama de comisiones ilegales vinculadas a contratos ficticios y la manipulación de subvenciones públicas.
Según la investigación, Fernández habría recibido al menos 49.350 euros en concepto de sobornos, mientras que Díez, supuestamente, simuló la venta de un coche para apropiarse de 21.500 euros. El caso se abrió después de que la Fiscalía Anticorrupción identificara cinco operaciones sospechosas por un valor total de 132,9 millones de euros, relacionadas con la actividad de Díez y el antiguo directivo de SEPI.
Actuaciones urgentes
El caso alcanzó un punto crítico el 10 de diciembre, cuando Fernández, que había llegado a Madrid desde Portugal, notó que estaba siendo seguido. Tenía previsto reunirse con Díez en una cafetería de un centro comercial. Al darse cuenta de la vigilancia, Fernández intentó escapar infringiendo normas de tráfico. Los agentes temían que los sospechosos pudieran destruir pruebas o alertarse entre sí, por lo que decidieron proceder a la detención inmediata.
Ese mismo día, la fiscalía presentó un recurso urgente y los documentos fueron remitidos a la Audiencia Nacional. El juez Antonio Piña asumió el control del caso y autorizó los registros, que continuaron hasta el viernes. Agentes de la UCO incautaron documentos en el servicio postal, la agencia tributaria y el Ministerio de Transición Ecológica.
Continuación de la investigación
El sábado, los tres detenidos comparecieron ante el juez y quedaron en libertad, ya que la fiscalía no solicitó prisión preventiva. Posteriormente, el juez Piña transfirió el caso a otro magistrado, ya que se encontraba de guardia. El lunes, la investigación pasó a manos del juez Santiago Pedraz, quien ahora dirige el proceso.
El procedimiento sigue bajo secreto de sumario y no se prevé levantarlo en las próximas semanas. Los investigadores analizan un gran volumen de material incautado: en total se han realizado 19 registros en todo el país. Según participantes en el proceso, debido a la rapidez con la que se entregó el caso al tribunal, aún quedan muchos detalles por esclarecer.
La trama y los implicados
Los tres investigados —Diez, Fernández y Alonso— no se comunicaban por mensajerías habituales, sino que utilizaban la aplicación cifrada Threema para garantizar la máxima confidencialidad. Según consta en el sumario, los sospechosos adoptaron medidas para ocultar su actividad y mantener el anonimato.
Precisamente esta aplicación fue utilizada anteriormente por Alonso para comunicarse con los directivos de Acciona, quienes también están implicados en otra investigación por presunta manipulación de contratos públicos. Las primeras pruebas del caso actual se encontraron ya en junio, durante los registros en la vivienda del propietario de Servinabar.
Operaciones millonarias
La investigación analiza cinco grandes operaciones: el rescate de SEPI a Tubos Reunidos, el contrato de Mercasa con Servinabar, un acuerdo para una obra en el Parque PEPA en Asturias, así como el contrato de la empresa pública Enusa con un despacho de abogados de Sevilla. El importe total de las operaciones bajo sospecha asciende a 132,9 millones de euros.
Según la investigación, la mayor parte de las comisiones se canalizaron a través de la empresa Mediaciones Martínez S.L. y sumaron 750.614 euros. Los investigadores creen que los integrantes de la trama invirtieron estos fondos en bienes inmuebles en Marbella y Jaca. Sin embargo, parte del dinero podría haber sido apropiada individualmente por los implicados. En concreto, según el sumario, Díez habría recibido 21.500 euros simulando la venta de un coche que seguía utilizando. La UCO considera que fue una operación ficticia para blanquear fondos.












