
En el municipio de Sant Josep, en la isla de Ibiza, la policía detuvo a un hombre de 26 años que recibió un paquete inusual por correo. Dentro se hallaron 600 gramos de cocaína enviados desde Barcelona. La operación fue resultado del trabajo de especialistas en análisis y control de envíos postales, quienes detectaron una carga sospechosa destinada a las Islas Baleares.
La investigación comenzó después de que los agentes de la unidad de lucha contra el contrabando notaron irregularidades en los documentos y el embalaje. Posteriormente, se decidió seguir el recorrido del paquete e identificar al destinatario. Poco después de que el hombre recibiera el envío, fue detenido y la sustancia prohibida fue confiscada.
La policía señala que rutas similares para la entrega de drogas están ganando popularidad entre pequeños traficantes y grupos criminales. Para camuflar las sustancias prohibidas, los delincuentes utilizan diversos objetos, desde prendas de vestir hasta alimentos, así como datos falsos de los destinatarios. Este método les permite confiar en el anonimato y evitar la atención de las autoridades.
En los últimos meses, se ha registrado un aumento en los intentos de introducir drogas en las Islas Baleares a través de servicios postales. Las autoridades han reforzado el control de los envíos, especialmente los procedentes de grandes ciudades como Barcelona. Según explican, los delincuentes utilizan activamente las redes sociales para buscar clientes y organizar transacciones, enviando pequeñas cantidades de mercancía para reducir el riesgo de grandes pérdidas en caso de que sean interceptadas.
Como resultado del último operativo, no solo se incautó un importante cargamento de cocaína, sino que también se descubrió el método utilizado por algunos miembros del mercado de drogas. La policía continúa la investigación para identificar posibles conexiones del detenido con otros implicados en el negocio ilegal.












