
En pleno centro de Madrid, agentes de la Policía Nacional arrestaron a un ciudadano colombiano conocido como Mono Gerly. El hombre era buscado a nivel internacional por cargos de blanqueo de grandes sumas de dinero y apoyo a actividades terroristas. Se le consideraba uno de los miembros clave del grupo Ejército de Liberación Nacional (ELN), que aún mantiene influencia en varias regiones de Colombia.
La operación para capturar al fugitivo se prolongó durante varios meses. Los agentes de la unidad de búsqueda de criminales especialmente peligrosos averiguaron que el sospechoso, junto a su esposa, se había instalado en uno de los barrios de Madrid en otoño del año pasado. A pesar de no tener una residencia fija, acudía con regularidad a una tienda que había abierto en el centro de la ciudad. Fue allí donde Mono Gerly fue detenido justo cuando se disponía a entrar en el establecimiento.
Actividad en el ELN
Según la policía, el detenido formó parte durante más de dos décadas del denominado Frente Oriental del ELN. Dentro de la estructura de la organización, ocupaba el tercer puesto más importante en el mando central. Se le investiga no solo por lavado de dinero y financiación del terrorismo, sino también por enriquecimiento ilícito, así como por la creación de esquemas delictivos a través de empresas ficticias y casas de cambio.
La investigación sostiene que Mono Gerly era responsable de organizar las redes de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico y la extorsión. Coordinaba a las personas que colaboraban con el ELN, supervisaba laboratorios de producción de drogas y gestionaba el transporte de efectivo para invertirlo posteriormente en bienes raíces y otros activos.
Esquemas de blanqueo
Entre los métodos utilizados por el detenido figuran la compra de terrenos, viviendas y el cambio de divisas a través de estructuras legales. Gracias a estos esquemas, el dinero obtenido de manera ilícita se transformaba en activos legales. Además, él era responsable de seleccionar y coordinar a las personas que brindaban apoyo al ELN a nivel local.
La policía destaca que las actividades de Mono Gerly permitieron a la organización no solo financiar operaciones armadas, sino también fortalecer su influencia en las zonas fronterizas de Colombia. Específicamente, se trata de los departamentos de Arauca, Casanare y Boyacá, donde el ELN mantiene tradicionalmente una fuerte presencia.
Control en la frontera
Especial atención merece la región de Arauca, que limita con Venezuela. Aquí, el ELN ha consolidado su posición en los últimos años, controlando no solo los pasos clandestinos, sino también los flujos de contrabando de combustible y alimentos. La organización combina presión armada con elementos de gestión territorial, lo que le permite conservar una influencia estable.
Recientemente, en Arauca se han registrado incidentes de gran repercusión: un atentado contra el gobernador y el secuestro de cinco militares. Estos hechos ponen de manifiesto la fuerte influencia del ELN en la región y las dificultades que enfrentan las autoridades para mantener el control de la situación.
Pausa en las negociaciones
Desde principios de 2025, las negociaciones entre el gobierno de Colombia y el ELN se encuentran suspendidas. Esto ha permitido a la organización consolidar su posición y ampliar el control territorial. Fundado en 1964 bajo la influencia de la revolución cubana y movimientos religiosos, el ELN sigue siendo el último gran grupo armado del país.
La detención de Mono Gerly en Madrid ha sido un acontecimiento relevante para las autoridades tanto españolas como colombianas. Se espera que en breve comience el proceso de extradición del sospechoso a su país de origen, donde enfrenta graves cargos por delitos de gran gravedad.










