
Un gran escándalo de corrupción ha estallado en Almería: agentes de la Guardia Civil han detenido a cinco personas, entre ellas el presidente y el vicepresidente de la diputación provincial. Se les acusa de irregularidades en la adjudicación de un contrato para el suministro de productos sanitarios en pleno auge de la pandemia.
Entre los detenidos se encuentran el presidente de la provincia, Javier Aureliano García, su adjunto Fernando Giménez, así como el alcalde de Fines, Rodrigo Sánchez Simón. La operación se desarrolló en absoluto secreto y se realizaron registros en las viviendas de los sospechosos.
Millones en mascarillas y conexiones sospechosas
La investigación sostiene que los funcionarios habrían recibido comisiones ilegales de entre 200.000 y 400.000 euros por la adjudicación de un contrato para el suministro de mascarillas, trajes de protección y guantes por valor de unos dos millones de euros. El contrato se firmó en abril de 2020 con la empresa Azor Corporate Ibérica, propiedad de Kilian López, quien ya había sido investigado anteriormente por delitos de narcotráfico, tráfico de armas y blanqueo de capitales.
En la causa también figura el exvicepresidente de Urbanismo Óscar Liria, quien, según los investigadores, jugó un papel clave en la gestión del acuerdo. Uno de sus familiares ocupa el cargo de alcalde de Fines, lo que añade aún más misterio al caso. En total, ya son 17 los implicados en la investigación, que lleva casi cuatro años en marcha.
Chats comprometedores y suministros de baja calidad
En los materiales del caso figuran intercambios de mensajes entre los implicados, donde se discuten regalos y detalles del acuerdo. En particular, se trató el tema de un televisor que, según uno de los sospechosos, era solo una broma. También en los mensajes se mencionan retrasos en las entregas y problemas de calidad del producto: parte de las mascarillas resultó defectuosa y los plazos de entrega no se cumplieron.
En junio de 2021, la administración provincial rescindió el contrato con Azor debido a irregularidades; sin embargo, tras negociaciones, el monto de las reclamaciones al proveedor se redujo de varios cientos de miles de euros a 38 mil. La investigación sospecha que el entonces vicepresidente pudo estar implicado, ya que presuntamente facilitó la resolución favorable para la empresa.
La investigación continúa
El escándalo por la compra de mascarillas en Almería va en aumento. Los investigadores siguen rastreando los flujos financieros y los vínculos entre funcionarios y empresarios. Se espera que pronto surjan nuevos detalles y que aumente el número de personas involucradas. Mientras tanto, los habitantes de la región observan con asombro el desarrollo de los acontecimientos, que ponen en duda la transparencia de las autoridades locales.












