
Un incidente en el aeropuerto de Gran Canaria ha puesto en el foco la seguridad en el transporte aéreo. En un vuelo de Ryanair con destino a Dublín, una pasajera protagonizó un acto de agresión que obligó a la tripulación a cancelar el despegue. Posteriormente, se supo que la responsable era Sinead Kavanagh, luchadora irlandesa de artes marciales mixtas (MMA).
La tripulación pidió ayuda a la Guardia Civil para controlar a la mujer. Durante el intento de detención, Kavanagh opuso una fuerte resistencia y utilizó la fuerza contra los agentes. Como resultado, dos policías sufrieron lesiones y tuvieron que darse de baja médica.
Según testigos presenciales, la deportista, experta en boxeo, jiu-jitsu, lucha y muay thai, actuó con gran determinación. Su comportamiento representó una amenaza para el resto de pasajeros y la tripulación, además de alterar el funcionamiento del aeropuerto.
Exigen reforzar las medidas de seguridad
El caso ha provocado una fuerte reacción entre los cuerpos de seguridad. Miembros de la Guardia Civil han manifestado su malestar por la falta de equipos de protección especial, como las pistolas eléctricas, en los aeropuertos. Consideran que este tipo de situaciones pone en evidencia la vulnerabilidad de la policía ante profesionales de artes marciales y pasajeros violentos.
Las fuerzas de seguridad insisten en que su labor sea reconocida oficialmente como una profesión de alto riesgo. Subrayan que a menudo son la única barrera entre los ciudadanos y personas peligrosas que alteran el orden, pero no cuentan con suficientes herramientas para protegerse.
Debate sobre el uso de pistolas eléctricas
La cuestión de introducir pistolas eléctricas para la policía y la Guardia Civil sigue siendo polémica. Quienes se oponen citan casos de muertes en otros países, que han sido repetidamente criticados por organizaciones de derechos humanos. Sin embargo, muchos miembros de las fuerzas de seguridad consideran estos dispositivos necesarios para responder de manera eficaz ante amenazas.
Según datos oficiales, en los dos primeros meses de este año, los agentes de seguridad utilizaron pistolas eléctricas en 22 ocasiones, y la mitad de los casos estuvieron relacionados con disturbios multitudinarios. Esto alimenta el debate sobre la necesidad de ampliar los recursos de defensa de la policía, especialmente dado el aumento de incidentes con pasajeros agresivos.
Consecuencias para los implicados en el incidente
Los agentes de la Guardia Civil afectados están temporalmente apartados de sus funciones por motivos de salud. Se ha abierto una investigación contra Shinéid Kavanagh por agresión a la autoridad y poner en peligro la seguridad en el transporte. Su futuro dependerá de los resultados de la investigación y la decisión judicial.
El incidente en Gran Canaria ha reavivado el debate sobre la necesidad de revisar los estándares de seguridad en los aeropuertos y a bordo de los aviones. Representantes de la policía y sindicatos exigen a las autoridades medidas urgentes para proteger a empleados y pasajeros, con el fin de evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.












