
En Playa de Palma, en la isla de Mallorca, agentes de la Policía Nacional detuvieron a dos mujeres sospechosas de allanamiento de morada y daños materiales. El incidente tuvo lugar por la mañana, a comienzos de semana, cuando las turistas creyeron que su teléfono móvil robado se encontraba en uno de los apartamentos turísticos.
Según la policía, las mujeres actuaron de forma agresiva: intentaron forzar la puerta principal, rompieron el marco y dañaron la cerradura. En ese momento, en el apartamento se encontraban otras jóvenes turistas, quienes se vieron sometidas a una situación de gran estrés y miedo. Tras irrumpir en la vivienda, las residentes lograron expulsarlas y bloquear la entrada, refugiándose en el interior.
Cuando los agentes llegaron al lugar, las sospechosas seguían golpeando la puerta e intentando acceder al interior. Las víctimas relataron que las mujeres las amenazaron con violencia física. Las autoridades constataron los daños en la puerta y la cerradura, y confirmaron que el piso se alquilaba a turistas por cortos periodos.
Como resultado, ambas mujeres fueron detenidas por presunto allanamiento de morada y daños materiales. Ahora enfrentan cargos penales según los artículos correspondientes.
Este caso vuelve a poner sobre la mesa la cuestión de la seguridad de los alojamientos turísticos en los populares destinos de España y demuestra la rapidez con la que pueden escalar los conflictos entre turistas. La policía insta a los visitantes a respetar la ley y resolver cualquier desacuerdo únicamente por la vía legal.












