
El 2 de octubre se espera una gran ola de protestas estudiantiles en España. Organizaciones juveniles han convocado a los estudiantes de universidades y colegios a salir a las calles para expresar su solidaridad con el pueblo palestino. Ese día, las clases en los centros educativos serán suspendidas y las plazas centrales de las principales ciudades se llenarán de manifestantes.
Los organizadores destacan que su objetivo es llamar la atención sobre la catástrofe humanitaria que se está desarrollando en Oriente Medio. Según ellos, el número de víctimas palestinas ya supera las decenas de miles, entre las que hay muchos niños. Los activistas exigen a las autoridades españolas poner fin a cualquier contacto oficial y comercial con Israel, a pesar de las declaraciones del gobierno a favor de la paz.
Ese día, las movilizaciones se realizarán en más de treinta ciudades del país. En Madrid, los estudiantes se reunirán en la plaza situada entre Atocha y Sol; en Barcelona, frente al edificio de la universidad; en Valencia, junto a la Facultad de Geografía e Historia. A ellos se sumarán residentes de Sevilla, Málaga, Bilbao, Las Palmas de Gran Canaria, Zaragoza, Murcia, Valladolid, A Coruña y otras ciudades. En cada región se han seleccionado lugares emblemáticos para la concentración de los participantes.
Las asociaciones juveniles insisten en la creación de comités de apoyo en los centros educativos. Consideran que solo la participación masiva de estudiantes y profesores puede influir en la opinión pública y en la política del país. En los próximos días, tras la principal huelga, se planean nuevas acciones para mantener la atención sobre el problema y lograr cambios a nivel estatal.
La ola de protestas en España se ha convertido en parte de un movimiento internacional que ha abarcado muchos países de Europa y del mundo. Los estudiantes españoles tienen la intención de continuar la lucha para poner fin a la violencia y defender los derechos humanos, sin limitarse a una sola acción. Los organizadores están seguros de que su voz será escuchada y que la solidaridad de la juventud ayudará a cambiar la situación.












