
Una noche agitada vivieron los habitantes de Aldaia, en la Comunidad Valenciana. En cuestión de minutos, la ciudad quedó a merced del temporal: una intensa lluvia se abatió sobre las calles, inundando barrios enteros. En solo media hora, cayeron casi 60 litros de agua por metro cuadrado, lo que provocó un rápido aumento del nivel en el barranco local de La Saleta.
El pánico se apoderó de muchos, ya que aún están frescos los recuerdos de la tragedia del año pasado, cuando cientos de personas perdieron la vida en la región. Entonces, la mayoría de las víctimas se encontraba en sótanos y garajes, y ahora las autoridades locales intentan evitar que se repita ese escenario. Se ha creado una lista especial de ciudadanos vulnerables para responder de manera rápida ante posibles amenazas.
El agua irrumpió en el centro de la ciudad, inundando varias calles y paralizando el tráfico. Uno de los túneles urbanos quedó completamente bloqueado por el lodo y las corrientes de agua. Sin embargo, gracias a las barreras metálicas instaladas, se lograron evitar consecuencias aún más graves. A pesar de la situación de tensión, no fue necesario evacuar a los vecinos.
Actualmente, en Aldaia continúan las labores para paliar las consecuencias del temporal. El ayuntamiento monitorea de cerca la situación para evitar nuevos incidentes. Los habitantes, que vivieron otra noche de preocupación, confían en que la ciudad sabrá superar las secuelas y protegerse de futuras catástrofes.












