
En el municipio de Arroyomolinos (Madrid), las autoridades cancelaron inesperadamente un acto dedicado a la muerte de 7.291 personas en residencias de mayores de la región durante el pico de la pandemia de coronavirus. Los organizadores, la asociación «Marea de Residencias», aseguran que las autoridades intentan impedir un debate abierto sobre los hechos de aquellos meses. Según explican, habían obtenido todos los permisos con antelación, y la decisión de prohibición solo se produjo después de que la convocatoria comenzara a circular en espacios públicos.
Los funcionarios, por su parte, justificaron la cancelación alegando que los organizadores no pagaron la tasa obligatoria de alquiler de la sala, de casi 295 euros. La administración municipal subrayó que no puede hacer excepciones para entidades que no están registradas oficialmente en el municipio y que ofrecer el espacio de forma gratuita sería una infracción de la normativa. Sin embargo, los representantes de la asociación consideran que no se trata de burocracia, sino de un intento de ocultar los trágicos acontecimientos ocurridos en las residencias.
El acto estaba previsto con la participación del periodista Manuel Rico, autor de un libro sobre el escándalo en las residencias. Según los organizadores, las autoridades de la capital y de otras ciudades de la región ya han dificultado otras iniciativas similares. Por ejemplo, en febrero, en Móstoles no se celebró la proyección de un documental crítico con la gestión del Gobierno regional durante la pandemia. Entonces, los organizadores también denunciaron presiones e intentos de limitar la libertad de información.
Casos similares ya habían ocurrido antes. En marzo de 2024, en Madrid, se canceló una reunión con los familiares de las víctimas, y en mayo los representantes del partido «Más Madrid» se vieron obligados a retirar pancartas con el número de fallecidos tras una queja de la oposición. Ese mismo mes, la comisión de asuntos familiares del parlamento regional no permitió la intervención de un experto epidemiólogo por temor a que se trataran temas delicados. Otro informe sobre la situación en las residencias no fue presentado en Alcorcón; el evento también se canceló a última hora.
Todos estos episodios, según los activistas, forman una tendencia preocupante: intentos de silenciar una tragedia que costó la vida a miles de personas mayores. La pregunta de quién y por qué impide un debate abierto sigue sin respuesta, mientras que los familiares de las víctimas continúan reclamando transparencia y justicia.












