
En febrero de 2021, en la pequeña localidad catalana de Calella, se produjo una tragedia que conmocionó a los vecinos. Un hombre, que se encontraba prófugo tras escapar de prisión, irrumpió en el domicilio de una mujer de 96 años y perpetró un crimen brutal. Atacó a la anciana, asestándole múltiples puñaladas, luego robó objetos de valor y huyó del lugar.
El proceso judicial por este caso concluyó en 2025. El acusado, que tenía 57 años al momento del delito, admitió su culpabilidad y aceptó un acuerdo con la fiscalía. Como resultado, el tribunal le impuso una condena de 25 años de prisión por asesinato con especial brutalidad y robo con violencia. Además, el condenado deberá indemnizar a los familiares de la víctima con 800.000 euros.
Detalles del crimen
Ese día, el hombre —que había escapado del centro penitenciario Quatre Camins— vio la puerta abierta de la casa de la anciana. Entró armado con un cuchillo y la obligó a adentrarse en el piso. Le asestó la primera puñalada en el pasillo y luego la sentó en una silla. Cuando la mujer intentó dirigirse a la cocina, el agresor la alcanzó, la tiró al suelo y le dio varias puñaladas más, causándole la muerte.
Tras cometer el crimen, el asaltante se llevó un teléfono móvil, un reloj Seiko, varias joyas y 90 euros en efectivo. Abandonó el domicilio dejando el cuerpo de la víctima. Posteriormente, la policía recuperó parte de lo robado: el teléfono y el reloj fueron devueltos a la familia, aunque las joyas nunca aparecieron.
Sentencia judicial
El tribunal declaró al hombre culpable de varios delitos: asesinato con agravantes, robo con violencia y reincidencia. La sentencia indica que el criminal se aprovechó de su fuerza física, la sorpresa del ataque y el hecho de estar armado. El juez prohibió al condenado acercarse a los hijos y nietos de la víctima, y le ordenó pagar 200.000 euros a cada uno de los dos hijos de la fallecida y 100.000 euros a cada uno de los cuatro nietos.
La familia de la víctima renunció a parte de la indemnización por las joyas robadas, ya que la aseguradora les había pagado previamente 8.830 euros por los objetos perdidos. Por lo demás, los familiares exigieron la pena máxima para el responsable.
Consecuencias para el condenado
En el momento de la sentencia, el hombre ya se encontraba en prisión preventiva. Ahora deberá cumplir 25 años más en la cárcel. El tribunal también determinó que, tras su liberación, no podrá acercarse a los familiares de la víctima y tendrá que abonar la indemnización impuesta.
Este caso generó un gran impacto social en Cataluña y reavivó el debate sobre el control de los reclusos y las medidas de seguridad para las personas mayores. Los vecinos aún recuerdan la tragedia ocurrida en su ciudad y expresan sus condolencias a la familia de la fallecida.











