
En España ha concluido una importante operación policial dirigida contra el almacenamiento y la distribución de material relacionado con abusos sexuales a menores. Durante la investigación, agentes de la Policía Nacional detuvieron a 16 personas en 12 provincias distintas del país.
Entre los detenidos se encuentra un profesor de secundaria de Barcelona, así como dos hombres de Cáceres y Lugo, quienes fueron puestos en prisión preventiva debido a la especial gravedad de los vídeos hallados en su poder. Durante los registros, las fuerzas de seguridad incautaron miles de archivos con imágenes y grabaciones que documentan delitos sexuales graves contra menores, así como otras escenas degradantes y violentas.
La policía prestó especial atención a un residente de Girona que, según la investigación, habría distribuido más de 85.000 archivos. En su domicilio se encontraron prismáticos y pruebas de que fotografiaba y grababa a niños en el patio de un colegio desde las ventanas de su piso.
En el marco de la investigación se identificó a 21 sospechosos, de los cuales 16 fueron detenidos en Girona, Barcelona, Cáceres, Castellón, Asturias, Las Palmas, Lugo, Madrid, Gipuzkoa, Cantabria, Valencia y Pontevedra. Otros cinco están siendo investigados pero aún no han sido arrestados; residen en Madrid, Málaga, Navarra y Valladolid.
La investigación fue posible gracias a la colaboración internacional, en particular con el Buró Federal de Investigaciones de EE.UU. Las acciones conjuntas permitieron identificar a los sospechosos y seguir su rastro.
La operación se inició después de que especialistas de la unidad de delitos informáticos de la Policía Nacional detectaran el intercambio de material prohibido a través de redes de intercambio de archivos del tipo Peer To Peer (P2P). Estas plataformas permiten a los usuarios de todo el mundo compartir diversos archivos, incluyendo imágenes, vídeos, música y documentos, entre los cuales a veces se encuentra contenido ilegal.
La policía recuerda que en España existe una dirección electrónica especial para denunciar de forma anónima casos de almacenamiento y distribución de pornografía infantil. Se recomienda encarecidamente a los ciudadanos no almacenar ni difundir este tipo de material, ya que constituye un delito penal.












