
La cuestión de la gestión de baterías de coches eléctricos en España sigue sin resolverse. A pesar del crecimiento en el número de vehículos eléctricos, el país aún no cuenta con ninguna planta especializada capaz de recibir y reciclar este tipo de residuos. Los propietarios de baterías usadas se ven obligados a buscar alternativas, recurriendo a menudo a países vecinos como Francia.
Expertos señalan que la falta de infraestructura para el reciclaje genera dificultades adicionales. Si el propietario de un vehículo tiene una batería desgastada, no puede entregarla para su reciclaje en España. Se ve obligado a almacenarla de forma privada o a gestionar su traslado al extranjero, lo que implica gastos extra y trámites burocráticos.
El análisis del sector revela que el coste del reciclaje de baterías sigue siendo poco transparente. Las empresas que ofrecen este servicio en otros países cobran por la recepción y el procesamiento de los materiales. Sin embargo, parte de los componentes pueden reincorporarse al ciclo productivo: según expertos, hasta el 95% del contenido de la batería se recicla. El 5% restante puede ser peligroso, ya que incluye sustancias potencialmente nocivas o incluso radiactivas que necesitan un manejo especial.
El sistema de financiación para la gestión de residuos genera controversia. Actualmente, los costes de reciclaje de baterías se cubren parcialmente con fondos públicos, es decir, a través de los contribuyentes. Esto implica que incluso quienes no poseen un vehículo eléctrico participan en el pago por la eliminación de residuos ajenos. Algunos actores del sector consideran que esta práctica es injusta y defienden que todos los gastos deberían recaer directamente sobre los propietarios de los vehículos o las baterías.
Mientras España no cuente con sus propias instalaciones de reciclaje, el problema no hará más que agravarse. Con el aumento de coches eléctricos en las carreteras, la cuestión de una eliminación segura y eficaz de las baterías cobra cada vez más relevancia. El debate sobre posibles soluciones continúa, pero aún no se han dado pasos concretos hacia la creación de un sistema nacional de reciclaje.












