
Desde principios de 2025 y hasta el 3 de agosto, en España el fuego ha afectado a 39.155 hectáreas de bosques, pastizales y matorrales. Esta cifra supera en un 9% los datos del mismo periodo de 2024, cuando se vieron afectadas 35.604 hectáreas. Pese al aumento respecto al año pasado, el daño actual sigue siendo un 37% inferior al promedio de la última década, que se sitúa en torno a las 62.235 hectáreas.
Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, 2025 es el quinto año con menor superficie calcinada en la última década. Los daños fueron menores en 2018, 2016, 2020 y 2024. Sin embargo, las estadísticas no contemplan los grandes incendios ocurridos durante el primer fin de semana de agosto, entre ellos el fuego en la zona de Yeres (León), donde unas 800 personas de varias aldeas fueron evacuadas o aisladas y resultó afectado el monumento natural de Las Medulas, incluido en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
De enero a agosto se han registrado 4.735 incendios en el país. De ellos, 3.274 se localizaron en superficies inferiores a una hectárea y se clasifican como focos pequeños. Los grandes incendios forestales, que han arrasado más de 500 hectáreas, suman 14 casos.
El mayor número de incendios se ha registrado en el noroeste de España, con cerca del 40% del total. Las regiones interiores sufrieron el 35% de los fuegos, la costa mediterránea el 24%, y las Islas Canarias menos del 1%.
Si se analiza el daño según el tipo de vegetación, las áreas interiores fueron las más afectadas: allí se quemó más de la mitad de la superficie forestal dañada. En las regiones mediterráneas, el fuego destruyó alrededor del 31% de los bosques, y en el noroeste, el 16%. En la estructura general de los daños, el 29% corresponde al noroeste, el 20% a la costa mediterránea, el 50% al interior del país y solo el 0,2% a las Islas Canarias.
Por tipo de vegetación, desde principios de año en España se han quemado 9.371 hectáreas de bosque, 18.266 hectáreas de matorrales y espacios abiertos, así como 11.518 hectáreas de pastizales y praderas naturales.
Expertos señalan que, a pesar de las cifras relativamente bajas en comparación con años anteriores, la situación sigue siendo tensa debido a las condiciones meteorológicas y al riesgo de nuevos grandes incendios. Las autoridades continúan reforzando las medidas de prevención y lucha contra el fuego, y llaman a la población a extremar la precaución durante la temporada de alto riesgo.












