
Durante la noche, en el municipio de Santa Fe, en la provincia de Granada, se registró un evento sísmico que no pasó desapercibido para los habitantes locales. La magnitud del temblor fue de 3,1 grados, suficiente para despertar incluso a quienes suelen dormir profundamente.
Los sismólogos detectaron el movimiento de la corteza terrestre a las 3:33 de la madrugada. Las coordenadas geográficas del epicentro señalan la zona noroeste de Santa Fe. La profundidad del foco fue mínima, apenas 0 kilómetros, lo que explica por qué el temblor se sintió de forma tan evidente en la superficie.
Aunque la intensidad del sismo no alcanzó niveles críticos, muchos vecinos del área se despertaron a causa de las inusuales vibraciones. No se reportaron daños materiales ni heridos, pero el suceso generó cierta preocupación entre la población.
Estos fenómenos no son extraordinarios para la región, aunque cada nuevo episodio sísmico recuerda que el suelo bajo nuestros pies no siempre es tan estable. Las autoridades y especialistas continúan monitoreando la situación para responder de manera oportuna ante posibles réplicas.












