
En el curso escolar 2025/26, la Comunidad de Madrid pondrá en marcha un programa por el cual casi 300 colegios públicos en 84 municipios abrirán sus patios y bibliotecas para visitas libres en horario vespertino. Esta iniciativa busca crear nuevas oportunidades de ocio y educación para los niños, además de apoyar a las familias que necesitan un espacio seguro para actividades y descanso después de las clases.
En el marco del programa «Patios Abiertos», las instalaciones deportivas escolares y las salas de lectura estarán disponibles no solo para los alumnos, sino también para otros niños que residan en las mismas localidades. El acceso será gratuito y la seguridad y el orden estarán a cargo de personal contratado especialmente, que los ayuntamientos podrán incorporar gracias a subvenciones regionales.
Las autoridades destacan que el proyecto está destinado a niños en edad escolar y que se garantizará el control de entrada y salida de los visitantes. Los municipios decidirán de manera autónoma en qué periodos y horarios estarán abiertas las instalaciones escolares, atendiendo a las características de cada centro educativo y a las necesidades de los vecinos.
El programa complementa las medidas ya existentes para la apertura de colegios en días no lectivos y la organización de actividades extraescolares. Se dirige a escuelas públicas de educación primaria y secundaria, así como a centros rurales agrupados. El presupuesto total para estas iniciativas es de 4,8 millones de euros, una cantidad que, según varios expertos y representantes municipales, resulta insuficiente para cubrir adecuadamente todas las escuelas necesitadas y garantizar la calidad de los servicios.
A pesar de la respuesta positiva de muchos padres y docentes, quienes destacan la importancia de contar con espacios públicos accesibles para el desarrollo de los niños y la lucha contra el aislamiento social, la iniciativa también ha recibido críticas. En particular, se señala que de los 179 municipios de la región, solo 84 se han sumado al proyecto. Representantes de la oposición y de los sindicatos apuntan a la falta de financiación suficiente y a que la principal carga económica recae en las administraciones locales, lo que ha llevado a muchos municipios a rechazar su participación.
Docentes y organizaciones sociales consideran que la apertura de patios escolares y bibliotecas puede ser un paso relevante para combatir la pobreza infantil y la desigualdad, así como para promover la socialización y la actividad física entre los jóvenes. No obstante, subrayan que para el desarrollo sostenible del programa se requieren más inversiones y una mayor implicación de los municipios.
En algunos colegios de Madrid, el proyecto ya ha comenzado: los niños pueden practicar deporte, asistir a talleres de primeros auxilios, nutrición y vida saludable. Las familias destacan que este tipo de medidas eran necesarias desde hace tiempo y pueden facilitar considerablemente la vida cotidiana, especialmente en zonas con acceso limitado a espacios públicos.
La cuestión de la financiación sigue siendo clave: los fondos asignados para el curso 2025/26 resultaron incluso inferiores a los del periodo anterior. Esto genera preocupación de que no todos los centros puedan garantizar el nivel de seguridad necesario y una oferta variada de actividades. Representantes de sindicatos y asociaciones de padres instan a las autoridades regionales a aumentar el apoyo y a hacer que el programa sea accesible para un mayor número de municipios.
Así, la iniciativa de abrir los patios y bibliotecas escolares en Madrid ha recibido tanto apoyo como críticas. Su evolución dependerá de la disposición de las autoridades para invertir en infraestructuras y ampliar la participación de los municipios, con el fin de crear para niños y familias más oportunidades de aprendizaje, deporte y convivencia.











