
En pleno corazón de Madrid, la Suite Real del hotel Four Seasons, de más de 400 metros cuadrados, ha cambiado inesperadamente su aspecto habitual. El espacio, que antes respiraba lujo real, ahora está repleto de obras de arte. Hasta el 21 de diciembre, aquí tiene lugar la exposición Bobby Art, que reúne creaciones de artistas consagrados y jóvenes talentos. Los visitantes pueden descubrir cómo el interior histórico se fusiona con las tendencias artísticas contemporáneas.
Majestuosas chimeneas de estilo Luis XV, techos con molduras doradas y enormes ventanales ahora sirven de fondo para esculturas, pinturas e instalaciones. Los organizadores de la exposición decidieron no limitarse solo a los huéspedes del hotel: cualquier persona puede acceder a la muestra, que ocupa no solo la Suite Real, sino también uno de los salones más elegantes del hotel: Isa Blue Room.
Diálogo de épocas
La idea de convertir una suite de lujo en un espacio artístico surgió tras la propuesta del hotel de relacionar su ambiente único con el mundo del arte contemporáneo. Como resultado, en salas donde antes solo descansaba la élite, ahora se pueden admirar obras de Joan Miró, Antoni Tàpies, Jaume Plensa, así como trabajos de jóvenes creadores como Moisés Yagües, Ismael Lagares y Jorge Hernández.
La exposición está diseñada para resaltar el contraste entre la decoración histórica y las audaces propuestas artísticas. Cada sala, cada detalle del interior, se integra en un discurso artístico común. Aquí, pasado y presente no compiten, sino que se complementan, creando una atmósfera única para el visitante.
Acceso para todos
Los organizadores de la muestra han apostado por la apertura. La entrada es gratuita y los precios de las obras varían entre 500 y 80.000 euros. Esto no solo brinda la oportunidad de adquirir una pieza única, sino también permite que un público amplio descubra el arte contemporáneo en un entorno inusual. Entre los visitantes hay tanto coleccionistas como estudiantes, empleados del hotel, vecinos y turistas.
Four Seasons Madrid es conocido desde hace tiempo por su amplia colección de arte. En el hotel se conservan unas 1.500 obras —desde pintura hasta escultura y fotografía—. Muchas de ellas han sido realizadas por jóvenes artistas seleccionados a través de concursos en escuelas de arte de Madrid, Málaga y Sevilla. La nueva exposición encaja de forma natural en este contexto cultural.
Acentos contemporáneos
Entre las obras más destacadas figuran una instalación de latón en forma de constelación de Eduardo Pérez Cabrero, el techo pintado del restaurante ISA, realizado por Sandra Val, cajas de luz de Pilar Cavestany en la Suite Real y estructuras luminosas de metacrilato de Cristina Almodóvar. Cada una de estas piezas aporta nuevos significados y acentos visuales al espacio.
La exposición Bobby Art se ha convertido no solo en un evento temporal, sino en parte de un proyecto a largo plazo donde el arte ocupa un lugar central en la vida del hotel. Aquí se valora no solo el lujo, sino también la diversidad cultural, la apertura a nuevas ideas y talentos.











